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sábado, 31 de agosto de 2013

TESTIMONIO PERSONAL

Hola, mi nombre es Helena, tengo 26 años y voy a relatarles mi historia.

Todo comienza cuando tras 15 años de ocultar mi secreto decido contárselo a mis padres.La noticia cayó como un huracán silencioso pues en un primer momento fue mucha comprensión, incluso comentaron la opción de vender propiedades para operarme, y apoyo creyendo que esta decisión sería algo momentáneo y no perduraría más allá de un mes, pero desgraciadamente todo cambió para mí transcurridos unos días: insultos, descalificaciones, amenazas entre otras lindezas.

Un día salí de casa, como de costumbre, y a mi regreso, unas horas más tarde, me encontré con que me habían cambiado la cerradura de la puerta principal, llamé y llamé hasta desfallecer sin obtener resultado alguno. Entonces no me quedó otra opción que llamar a un amigo, que me tranquilizó y amablemente me tendió la mano y me ofreció techo y comida.

Después de tres meses tuve contacto con ellos, me dejaron las cosas muy claras mientras evidenciaban lo mucho que les estorbaba, me dijeron que yo era poco menos que un engendro, ya que ellos habían tenido a un chico y no estaban dispuestos a tolerar otra cosa, menos aún a un travestí. ¡Qué terriblemente sola me encontré entonces! 

Tras esta ristra de insultos me cabreé muchísimo, pero no hice nada en ese momento pues me encontraba profundamente abatida. Fue poco tiempo más tarde que la rabia inundó mi alma. Dejé escapar entonces todo mi cabreo buscándoles para explicarles el tipo de “engendro” que habían tenido, pero las descalificaciones crecían y no encontré solución a mis zozobras con lo que decidí cortar la comunicación definitivamente y seguir mi vida asumiendo mi orfandad.

Pero dolía demasiado el vacío de la familia, la ausencia de mis padres, casi tanto como la furia que oprimía mi pecho frente su intolerancia. Los recuerdos de infancia me surgían empañados por el sufrimiento y los anhelos de felicidad. Sólo quería ser yo misma, ¿era tan difícil comprender aquello? En aquel momento de debilidad decidí hacer el último esfuerzo e ir personalmente a Archena para hacerles entender mi postura. Les explicaría que yo no era un ser abominable como creían y que mi comportamiento no les iba a hacer mella en su reputación. 

Curiosamente sus corazones habían latido al mismo compás que el mío y me los encontré en la puerta con los brazos abiertos. Fueron años de felicidad. Yo les visitaba y ellos me acogían gustosamente en su casa. Pero la felicidad no dura eternamente, y ante mi insistencia volvió a aparecer el fantasma de la intolerancia y las descalificaciones. Definitivamente, no recibiría ninguna ayuda de mi familia. Debía mentalizarme. Recuerdo que en una de mis patéticas súplicas le pedía ayuda para el sustento alimenticio, como último cabo al que aferrarme pues me había abandonado a mi suerte después de mis intentos de ser mujer y debido al rechazo social que sufría. El silencio de mi madre fue aterrador.

Recibí noticias de mi madre unos meses más tarde, en la carta me comunicaba que mi padre y ella habían hablado del tema largo y tendido y que habían decidido apoyarme en mi voluntad de operarme. No estaban dispuestos a dejar en la marginación a su hijo. De nuevo me equivocaba acudiendo a ellos. Creí que habían cambiado y que todas las calumnias lanzaban contra mí como engendro con pechos, hijo desnaturalizado, etc. cesarían, pero todo formaba parte de su retorcida estrategia ya que un día, si yo decidiera vivir mi propia vida lejos, como mujer, aunque sin cortar los vínculos, me echarían en cara su desamparo. Hay familias que piensan que los hijos se los ha dado Dios para su propio beneficio, que deben continuar los negocios familiares, algo parecido a perpetuar la especie. De repente me encontraba en un laberinto cuyas paredes estaban escritas con enormes grafitis que gritaban: ¿Cómo has podido hacerles esto a tus padres? ¿Hacerles?¿Yo? Si durante mucho tiempo me había desvivido por sus negocios en el pueblo, animado a mi madre a montar la asociación de mujeres empresarias o ayudando en la gestión de su casa rural en la Algaida. De repente podía unir las piezas del puzle, ellos serían las víctimas y yo el hijo desnaturalizado que abandonaría a sus padres. Un padre, una madre, debe entender que el amor de un hijo no ha de estar condicionado por nada. Si esto es así… ¿cómo es capaz aquel de llamar desnaturalizado a su vástago? El amor debe ganarse con amor y no con presión o chantajes. Deben comprender, debemos comprender todos, que nuestra misión en la vida es la de ser felices y hacer felices a los demás.

A pesar de mi decepción, varias fueron luego las negociaciones a las que acepté por necesidad y que siempre acababan con mi huida hacia ningún lugar, pues entendía que la única geografía que me oprimía era mi propio cuerpo. .

Actualmente tras años de terapia una psicóloga experta en maltrato me ha hecho caer en la cuenta de los daños recibido por mi familia. Ahora consigo dormir sin esos recuerdos de infancia que acababan con un huracán silencioso, yo frente a mis padres, hablándoles de mi felicidad. Cuantas pesadillas me provocaron su silencio.

He decidido contar mi historia para intentar concienciar a los padres con hijos transexuales. No son engendros ni enfermos. Necesitan mucho apoyo ya que es una situación muy dura. Les pediría que les apoyasen todo lo posible. A los familiares: tíos, abuelos, primos que muestren empatía con ellas ya que no es una decisión tomada de un día para otro. Es la propia naturaleza abriéndose paso en la vida hacia la felicidad.


Helena Gómez Martínez 

martes, 20 de agosto de 2013

MITOS ACERCA DE LA TRANSEXUALIDAD:

La mayoría de la sociedad tiene un concepto y unos mitos sociales acerca de lo que es la transexualidad. Muy pocos aceptan nuestra presencia sin cuestionamientos (a esto ayudaría bastante la despatologización de la transexualidad por parte de las autoridades competentes). La madurez social frente a las sexualidades sería un paso decisivo para nuestra libertad sin armario y, por lo tanto, hacia un estado de salud necesario para el ser humano. Recordemos que la OMS (Organización Mundial de la Salud) define el concepto de salud como estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia. La intolerancia social nos oprime de tal manera que nos impide nuestro pleno bienestar. Esa intolerancia parte de las creencias erróneas en torno a un sexo que no encaja en los esquemas heterocentristas (que rechazan un tercer sexo) y que repercute gravísimamente sobre un sector de la población.

Lo primero que debería de cambiarse es el mito de que la transexualidad es un capricho (este es un punto clave para la tolerancia de las personas trans). No es una idea pasajera decidida en una mañana, la persona transexual nace con esta condición independientemente de que en su niñez haya dado síntomas de mayor o menor muestra de virilidad; es decir, una persona afeminada no siempre tiene porque ser gay o transexual, en cambio, una persona que no haya dado manifestaciones de serlo, ni haya sido afeminado en su niñez, puede ser transexual y estar reprimido hasta límites insospechados, tanto que pueda llegar a afectarla a su salud de manera grave.

El hecho de ser más afeminado en la infancia no está unido a la transexualidad; de ahí los padres que manifiestan que su hijo no se puede sentir chica porque de pequeño era muy macho y no ha dado ningún síntoma de afeminamiento. Ese concepto está aún muy arraigado y las personas trans, dado el sufrimiento vivido, pueden ser muy camaleónicas y reprimir su personalidad hasta el punto de caer enfermas psicológicamente
antes de mostrarse con naturalidad.

Otro mito que me gustaría desenmascarar es que todas las personas transexuales son travestis o chicos vestidos de chica y viceversa. Este mito ha causado demasiado daño dentro de nuestro colectivo ya que no se puede opinar de algo sin conocer la realidad. Una persona travesti es aquella que no se siente mujer, solamente se viste como tal para realizar un trabajo remunerado o simplemente le gusta vestirse con ropa femenina, pero su identidad es plenamente masculina. En cambio, una persona transexual es aquella que, pese a la marginación, decide cambiarse de sexo con todo lo que con ello implica y ¿por qué?, dirán algunos, pues por la sencilla razón de que no pueden concebir su existencia siendo chico con cuerpo de chica y viceversa. Para nosotras es una verdadera tragedia, muchos incluso se plantean el suicidio antes de vivir la tiranía de una sociedad transfóbica. Quiero aclararlo para aquellas personas que afirman, por ignorancia, que se puede vivir en esta situación contrariada.

En último lugar, aunque no menos importante, me gustaría aclarar el mito que dice que la reasignación de sexo no conlleva problemas cuando se decide dar el paso. Primero, debes someterte a infinidad de pruebas psicológicas, análisis e ingresos hospitalarios; luego, tendremos que soportar las burlas, insultos, desprecios de tanta gente y afrontar el hecho de que tu familia te repudie, a pesar de que identifiquen tu libertad con una enfermedad. ¿Quién dice que lo nuestro es un capricho? Qué verdad es esa frase que dice: la ignorancia es muy atrevida.

Helena Blas Martínez  .

miércoles, 7 de agosto de 2013

¿QUÉ ES UNA PERSONA TRANSEXUAL?

Para comenzar diré que una persona transexual es simplemente una persona, aunque un porcentaje de la sociedad, afortunadamente cada vez menor, nos intente poner diferentes calificativos no muy gratificantes entre los que destacan monstruos, engendros, travelos, por no seguir con aquellos calificativos de peor gusto.

Realmente las personas transexuales somos seres extraños para la sociedad, pero… ¿por qué? Esa es la gran pregunta. ¿Por ser diferentes y no encajar en sus estereotipos arcaicos de lo que es un hombre y una mujer…?

Afortunadamente cada vez más, la sociedad nos empieza a ver tal y como somos: mujeres y hombres que como cualquier persona forma parte de la diversidad humana, desechando la idea de marginación y comprendiendo la necesidad de integración para convivir en un mundo más real.

Remontándonos a la historia de la transexualidad, dado que la transexualidad no es algo que haya nacido, como muchos y muchas piensan, de cuatro travestis con ganas de hacer el ridículo, no señores. La transexualidad tiene muchos años y siglos de antigüedad y, al contrario que en esta sociedad, éramos consideradas el culmen de la esencia humana, conocedora de las inquietudes de los hombres y mujeres, al compartir ambas esencias. El culmen de la perfección a pesar de lo feas o deformes que pudiéramos llegar a parecer, ya que nos aproximábamos a la idea de perfección de los dioses. Platón lo explicaría en su obra sobre el amor, el Banquete. Uno de los sexos estaba compuesto por la unión de hombre y mujer (hermafrodita). Zeus se vio tan intimidado por su fuerza e inteligencia que decidió lanzar uno de sus potentes rayos contra estos seres humanos para dividirlos y debilitarlos así.

Ciertamente, no es fácil de asimilar nuestra condición en esta época que vivimos. Actualmente nos encontramos, por la televisión y el resto de los medios de comunicación, sumergidos en un ideario de mentes cuadriculadas en torno a la cuestión de género: ¿Cómo ha de ser una mujer o un hombre en el ámbito físico, psíquico o emocional? Desde muy chicos o chicas se nos configura la mente. Estos patrones no siempre fueron así, más bien son producto de una sociedad ignorante, que pierde su sentido al prescindir de su propia historia y de la propia esencia y conducta de los seres humanos. Atacar a lo distinto es arrastras al ostracismo a la propia naturaleza humana. No debe permitirse que la transexualidad sea una realidad invisible a los ojos de la sociedad.

Nosotros y nosotras no hemos elegido ser transexuales masculinas o femeninos o de otro género aún no estereotipado; solamente queremos ser y existir, cualquiera que sea la referencia cruzada entre nuestro cuerpo y nuestra identidad, sin que por ello lleve a nadie al escándalo. Esa ignorancia que antes cité quizás la debiera de unir a la indiferencia de aquel a quien no le afecta más que sus problemas, que no mira más allá de su ombligo. La falta de empatía, sensibilidad y corazón es el verdadero hándicap de nuestra era: “Como no es mi problema me es más cómodo posicionarme, cual marioneta sin criterio, del lado del estereotipo ignorante en vez de intentar cambiar mis patrones mentales. Dichos patrones son herencia familiar y debo guardarlos como reliquias y no pienso salir de ahí pues a mí me valen.”

No se sabe el daño que se puede hacer de una manera tan gratuita con esas miradas, insultos o frases despectivas de aquel que encaja en una sociedad “perfecta” y “heterocentrista” donde, desde siempre, se ha dictado cómo comportarse, qué pensar, cómo vestir… Todo ello ha de reportar felicidad (efímera, claro) ya que no se tiene que sacar el “yo” pero esto, a la larga, crea insatisfacción. El patriarcado arcaico nos envilece y nos convierte en borregos que reprimen sus sentimientos. Mucha gente se sorprendería si dejara fluir libremente la manera de sentir. Pero, a pesar de intuir que esa libertad les haría más felices, la frenan. Nosotros deseamos ser felices y no queremos renunciar a ella. No estamos dispuestas a renunciar a la felicidad por intentar encajar la pieza en el puzle equivocado de la sociedad.

Pero nosotros y nosotras no podemos obligar a nadie. Está dentro de cada persona el querer ver la realidad o vivir en su burbuja de ignorancia.

Helena Blas Martínez 

domingo, 14 de abril de 2013

TRANSEXUALIDAD Y EMPLEO

La mayoría de las personas transexuales tenemos que vernos abocadas a la prostitución para poder comer. Somos un colectivo minoritario e inexistente que por desgracias somos invisibles a los ojos de la sociedad y el Estado, así como de las diversas asociaciones que existen en España.


Afortunadamente para diferentes colectivos más desfavorecidos existen asociaciones que insertan en la sociedad a personas ciegas, sordas, enfermos mentales, con enfermedades raras, pero desafortunadamente para nosotras, no hay ninguna asociación dedicada a la transexualidad y a la reinserción social, dado que no estamos reconocidas y somos enfermas mentales por las leyes de este país y en la cartera de enfermedades (donde injustamente sigue apareciendo la transexualidad como enfermedad).

Las personas con discapacidad tienen una remuneración económica y además entran en un programa de inserción laboral de las Administraciones Públicas con el fin de integrarlos en la sociedad. Nosotras, si bien es cierto que no sufrimos una enfermedad psíquica, sí sufrimos una enfermedad social y muy grave. Dicha enfermedad conlleva marginación, exclusión familiar y laboral y lo más importante, exclusión personal frente a cualquier actividad pública en la que se nos pretende invisibilizar.

A través de este artículo me gustaría reivindicar la necesidad que tenemos las personas transexuales de una visibilidad e inclusión urgente ante esta sociedad del siglo XXI, preparada para aceptar la diversidad de las sexualidades, mal que le pese a los políticos de turno empeñados en que esto no sea así.

Una persona transexual es un ser humano normal y corriente que necesita comer, relacionarse, que tiene sus sentimientos y desarrolla su afectividad como los demás. No somos engendros que nos alimentamos de la nada. Hubo un tiempo, en la Antigüedad, en el que los transexuales éramos vistos como seres dignos de admiración e incluso se nos pedía consejos en las diferentes cuestiones de la vida porque apreciaban nuestra manera global de comprender el mundo. Con el tiempo se ha perdido esta sabiduría… ¿por qué ha cambiado todo tanto?

Comprendemos que esta realidad es traumática para muchos. Pero solo pedimos que la gente amplíe un poquito la capacidad de mirar a sus semejantes. De comprender que esta mundo está lleno de seres excepcionales, nosotras en nuestra sexualidad, otros en la suya: heterosexual, homosexual, bisexual… pero únicos e igualmente valiosos. 



Helena Blas Martínez 

miércoles, 6 de marzo de 2013

LA MUJER TRANSEXUAL TAMBIEN REIVINDICA EL 8 DE MARZO

El próximo jueves 8 de marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer y por este motivo desearía aprovechar la oportunidad, que esta ocasión me brinda para pedir, justificándolo desde mi experiencia vital, la visibilización del colectivo, al cual represento, demandando la inclusión de nuestras reivindicaciones en la celebración de tan importante fecha en el calendario reivindicativo. 

Con la intención de contar en primera persona y desde mis propias vivencias la doble discriminación, que sufrimos las personas que pertenecemos a una minoría sexual, tanto por ser mujeres como por ser transexuales; no me queda mas remedio, que retroceder hasta el año, 2008, en el que fui, después de tres años, despedida de mi trabajo como masajista en un balneario, digo despedida entre comillas por que el teléfono que debía de sonar ese sábado para confirmarme la hora de entrada no sonó. 

Le siguió un rosario de idas y venidas al balneario, más concretamente al despacho del jefe de sección de baños pidiéndole, que me explicara el motivo, por el cual mis servicios ya no eran requeridos. 

Al principio sus respuestas eran bastante lógicas y convincentes: "Que si había poca gente....; que en cuanto se moviese la cosa me iban a llamar...; que siguiera insistiendo...; pero pasados cuatro o cinco meses sus respuestas sonaban a mentiras. 

Fue en esta época, cuando comencé el proceso del cambio; gracias al cual descubrí, que lo que durante tantos había sospechado era cierto, es decir que mi cuerpo y mi mente no estaban en concordancia. 

Esta confirmación me dio fuerzas para asumirlo y gracias a unas estupendas profesionales empezaron a manifestarse externamente los caracteres secundarios (pechos, aclaración de la voz, etc.) propios, de lo que yo era realmente, una mujer 

Mi dulce hogar se había convertido en un infierno. Lo que en un principio parecía ser aceptación y apoyo se transformó en reprimendas y reproches desde el momento, en que tomó carácter social y fue de dominio público. Fue precisamente enana de estas frecuentes discusiones familiares cuando salió a la luz la verdadera causa de mi despido. Mi madre había sido informada de que mi presencia, debido a la imposibilidad de ocultar unos senos, que gracias a la hormonación cada vez eran más abultados y manifiestos, iba a dar que hablar entre los clientes, dañando de esta forma la buena imagen de la empresa. 

Dejé mi hogar con la esperanza de poder encontrar en algún otro pueblo de Murcia un trabajo que me permitiese vivir dignamente. Pero sorprendentemente, a pesar de haber residido en cuatro domicilios diferentes, en ninguno pude encontrar una colocación a pesar de estar perfectamente capacitada, con titulaciones tan dispares como pueden ser masajista y auxiliar de clínica entre otras. 

A lo largo del tiempo he ido conociendo a otros/as personas transexuales, que me han permitido descubrir que mi caso no es un hecho aislado y que la prostitución se convierte en la mayoría de las ocasiones en el aparcamiento de las sucesivas discriminaciones que sufrimos y entre ellas la principal, la exclusión del derecho a un trabajo digno. 

La desinformación social que confunde a menudo transexualidad con travestismo, la culpabilización, argumentando que nuestro cambio, se debe a un mero capricho y no a una necesidad vital de poder tener una identidad acorde con nuestra mente; suelen ser las causas principales que nos abocan a la ultima fila de los repudiados/as de la sociedad.

Por este motivo, para acabar con está situación de marginación, resulta imprescindible, que la familia y la seguridad social te concedan la oportunidad de disfrutar de la operación, por medio de la cual toda tu perspectiva de futuro cambia, entrando a formar parte de la normalidad y empiezas a gozar de esa felicidad que a ningún ser humano se nos debería negar. 

Pero no quiero terminar con victimismos. El mundo cambia a pasos agigantados y la visibilidad de la realidad transexual es progresivamente más evidente.

Nuestra problemática resulta paulatinamente mas conocida y apoyada por un ciudadano de a pie sensibilizado con cualquier sufrimiento innecesario. 

Los especialistas ya nos entienden, los padres sacrifican sus bienes para nuestras operaciones de cambio de sexo, nuestras parejas ven por encima del físico. Pero por último y para completar este canto de optimismo, sólo nos resta conseguir que los empresarios conciban nuestra identidad de género, no como un obstáculo; sino como un valor añadido, que suma a sus empresas calidad, tanto profesional como humana y nos den una oportunidad en el mundo laboral.

Helena Blas Martínez 

domingo, 3 de febrero de 2013

TRANSEXUALIDAD Y MATRIMONIO



Cuando nos referimos al término ser humano, generalmente se nos viene a la cabeza hombre o mujer, pero, ¿que criterios seguimos para hacer esta distinción? ¿La partida de nacimiento?, ¿lo físico?; ¿lo psíquico?

Estas tres preguntas nos las deberíamos plantear detenida y detalladamente a la hora de valorar los términos hombre y mujer, en especial, aquellas personas encargadas, en nombre de Dios, de dar los Sacramentos, en especial, el de Matrimonio, y dentro de esta reflexión planteo una serie de cuestiones que creo que no están del todo definidas en la sociedad actual, por absurdo de parezca en el siglo XXI.

1- ¿Diríamos que una mujer, por el simple hecho de ser biológica, es superior o más mujer que otra que, aun a pesar de haber nacido varón, su físico, psicología y carnet de identidad dicen que es mujer? 

2- ¿Por qué todavía se tiene ese pensamiento, bajo mi punto de vista, arcaico de que para casarse ante los ojos de Dios y bajo la potestad de la Iglesia tienen que ser hombre y mujer?, o todavía mas rebuscado, ¿por qué a una chica transexual se le suprime el derecho a recibir el sacramento del matrimonio aun siendo creyente por un pensamiento o idea transfobica de esta entidad? 

3- ¿Acaso Dios hizo distinciones entre sus hijos y seguidores o los trató a todos por igual sin discriminar a nadie? 

Todas estas cuestiones por repetitivas que parezcan, hoy en día, no están zanjadas y por desgracia todavía hay muchísima marginación por parte de esta entidad que se encarga de dar los Sacramentos y decide quien es apto o apta para recibirlos, este tema lleva mas miga de lo que parece, pero desgraciadamente no se hace nada al respecto. Todo esto lleva consigo, aunque no lo veamos tangiblemente, un fondo de machismo, transfobia y homofobia 

Ya sabemos de antemano que es un tema delicado, puesto que desde hace siglos se instauró estas leyes dictatoriales que supuestamente viene de Dios y de tiempos inmemorables, aunque personalmente lo dudo dado que se han podido manipular al antojo de esta entidad, la cual acusa una falta de transparencia y hermetismo interno.

¿Por qué nos empeñamos en poner en boca de Dios convicciones nuestras?, estamos de acuerdo que Dios dijo que el significado de familia era hombre y mujer con lo que conlleva crear una descendencia, pero, ¿acaso una persona transexual, con todo su proceso terminado, no puede casarse a causa de esa convicción arcaica? 

Personalmente, creo que si Dios viniera a esta era, cambiaría muchísimas cosas que se han catalogado con sangre, y lo que es peor: no te reveles, puesto que la rigidez de esta entidad es férrea y cualquier persona que se revele o que no crea y ejecute a pies juntillas estas leyes queda automáticamente expulsado de ésta. 

Termino con una reflexión: Dios dijo: <<Amaos unos a los otros, como yo os he amado>>; yo me pregunto si no existe cierta hipocresía entre lo que hay que hacer y lo que se hace. 


Helena Blas Martínez 

jueves, 18 de octubre de 2012

VERDUGOS DE LA FELICIDAD AJENA

Recientemente, sir más lejos, el pasado martes, día 18 del presente mes apareció reseñado de forma destacada en la portada de la edición española del prestigioso Huffington Post, el diario en línea más leído en EEUU, el último estudio realizado por la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales). En este articulo se extractan algunas de las partes más llamativas y preocupantes de un extenso informe, cuyo título: “Acoso Escolar Homofóbico y Riesgo de Suicidio en Adolescentes y Jóvenes LGB” bajo mi punto de vista debería haber sido completado con una de las dos siguientes equivalencias “: la Historia Interminable” o “: el Drama que no Cesa” ambas comparaciones igual de validas para expresar una de las principales características de esta vergonzosa y alarmante situación que, a consecuencia de su cronificación, se ha convertido en un mal endémico de nuestro sistema educativo. Un cáncer, la homofobia, que amenaza y rompe en mil pedazos las frágiles vidas de las criaturas más indefensas desde la más tierna infancia hasta el transito de la juventud a la edad adulta en las etapas de su desarrollo intelectual, emocional y psicológico de mayor vulnerabilidad y transcendencia. 

Se trata de la eterna asignatura pendiente de aprobar desde la incipiente democracia recién estrenada en 1975 hasta la madurez alcanzada en la actualidad por la Educación en España. Pilar básico del estado de bienestar. Bandera, que todos los amantes de la democracia enarbolamos y defendemos como símbolo del alto progreso social y material alcanzado, en estos momentos tan críticos, en que enfermo de gravedad de ultraconservadurismo y liberalismo está ingresado en la UVI a la espera de ser trasladado a cuidados paliativos como consecuencia de su progresivo deterioro. Descomposición interna y paulatina, que puede llegar a transformase en irreversible conduciendo al paciente a la fase terminal. 

Pero está situación justa y equitativa, en la que todo ciudadano tiene derecho a acceder y disfrutar en igualdad de condiciones de los diferentes servicios derivados de los principios garantizados por la vigente Constitución, y que corre peligro de convertirse en un costoso privilegio reservado para unos pocos afortunados, continúa siendo una meta inalcanzable para un elevado numero de niños, adolescentes y jóvenes. Alumnos, que ilusionados ante un futuro de posibilidades, confían en los que constituyen sus referentes adultos y por tanto sus guías en uno de los procesos vitales más largos y complejos de su existencia, la formación. Una aventura de maduración constante y progresiva, que por culpa de la homofobia instalada en muchos centros públicos y privados de la geografía española deja de ser una etapa creativa de la propia personalidad, de crecimiento individual y colectivo y de descubrimiento vocacional encauzado hacia la autorrealización para devenir en una traición constante de sus esperanzas de futuro por parte de un equipo multidisciplinar de profesionales especializado en la docencia, pedagogía y psicología en el que sus padres depositan todas sus expectativas para lograr, que sus hijos sean ciudadanos completa y felizmente integrados en la sociedad. 

Una comunidad formada por diversos agentes educativos especializados, que con elevado nivel de preparación y cualificación, continúa fracasando o ignorando la misión de erradicar de raíz una de las más perjudiciales y peligrosas plagas, la homofobia, que sigue atacando a nuestro sistema educativo siendo uno de los principales motivos causantes del absentismo y abandono escolar prematuro. 

Falta de interés o de éxito, que nos provoca una profunda decepción a todos los activistas que no sólo llevamos años luchando contra esta fobia social sino que además nos sentimos, como es mi caso, plenamente identificados y empatizamos completamente con las valientes victimas. Mártires pertenecientes a minorías sexuales, que con sus testimonios recogidos en esta investigación, prácticamente coincidentes con nuestras experiencias personales pretéritas, nos hacen revivir situaciones de acoso escolar producidas por un tipo de violencia de género. Situaciones de maltrato verbal, físico y psicológico, que sólo tenemos que cerrar los ojos para estremecernos recordándolas, experimentadas hace 35 años, a edades tan tempranas como uno de los protagonistas del informe, un adolescente, que a los ocho años ya le perseguía obsesivamente la idea de quitarse la vida. 

Por esta razón y haciendo balance transcurridos 37 años desde la instauración de la democracia no nos queda más remedio que llegar a la amarga conclusión, ratificada por los datos aportados por esta esclarecedora investigación, del rotundo fracaso del sistema educativo de nuestro país a la hora de acabar con la destructiva lacra de la homofobia a pesar de la aprobación, en este ultimo periodo de nuestra historia más reciente, de seis reformas legislativas, que afectan parcialmente o en su totalidad a todo el ciclo formativo desde infantil hasta la ultima fase de dicho proceso incluyendo tanto la enseñanza obligatoria como opcional. Todo este vaivén legislativo nos indica que, a pesar de que el pacto escolar reflejado en el artículo 27 de la Constitución fue un paso muy importante, no ha sido suficiente para lograr la estabilidad legislativa del sistema educativo. 

Pero aunque parezca que España está en permanente reforma educativa, de toda esa actividad reformista, que ha soportado la educación en nuestro país exclusivamente puede ser considerada de calado, es decir, que afecte a la raíz profunda del sistema educativo español, a sus valores y a sus relaciones con el sistema político, social o económico, la que se produjo en 1990 con la ley orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo. La LOGSE, promulgada por el gobierno socialista, generadora de una estructura institucional que, a pesar de los diversos cambios introducidos por las posteriores reformas permanece. La LOGSE fue derogada por la Ley Orgánica de Educación (LOE), en el año 2006. Ley, que persigue la estabilidad del sistema educativo y alcanzar la máxima calidad de la educación con la mayor equidad social posible y cuyo preámbulo consagra el respeto a la diversidad de todo tipo, incluida la sexual como un valor irrenunciable. Marco legal, que asentado sobre la sólida base constituida por la LOGSE y con la finalidad de conseguir dicho objetivo estableció como obligatoria la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. Materia, que en la actualidad se encuentra amenazada por la reforma educativa, LOEMCE, que nuevamente la derecha más homofóbica y reaccionaria, quiere imponer y de cuyo espíritu pedagógico, que la alienta ya hemos tenido una muestra con el anuncio de la exterminación de la detestada y perseguida asignatura desde su nacimiento en todas las Comunidades Autónomas gobernadas por el PP, donde se la ha ridiculizado y reducido a la mínima expresión. Materia que con la mutilación, que experimentará en un futuro no muy lejano, en el próximo curso 2013-2014, con la desaparición de todos los contenidos referidos la diversidad afectivo-sexual, sufrirá una profunda metamorfosis, convirtiéndose de una garantía de visibilización de un realidad, en una herramienta de ocultamiento de la misma potenciando de esta forma su peor enemiga la homofobia, dejando a sus afectados sin posibilidad de reconocimiento ni protección. Pues si no existe el problema, tampoco las víctimas, y, por tanto, tampoco los culpables, los verdugos de la felicidad ajena

miércoles, 6 de junio de 2012

OBAMA Y UN SEÑOR DE MURCIA

Seguramente, que en la Región de Murcia existirá un número incalculable de señores y señoras, a quienes no les gustó que el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, se declarase partidario del matrimonio entre personas del mismo sexo. Pero ninguno se ha atrevido a ir tan lejos como uno que reside concretamente en Molina de Segura. Me estoy refiriendo al concejal del Partido Popular Cayetano Ros, que llegó a comparar en Twitter el matrimonio entre homosexuales con la zoofilia. Estas declaraciones además de ser impropias de un cargo público, atentan contra la dignidad de un colectivo muy numeroso que se ve denigrado al tener que soportar un trato vejatorio, precisamente por un representante de un partido político que se vale de su mayoría donde gobierna para, desde una actitud de prepotente desprecio, llevar a cabo un olvido imperdonable de una sus obligaciones fundamentales, cometiendo una grave negligencia en el cumplimiento del servicio debido a toda la ciudadanía en cuanto a la defensa de su derechos e integridad moral independientemente de su opción sexual o identidad de género. 

Estas impopulares afirmaciones lanzadas, a través de las Redes Sociales tan alegremente por un edil, que está resultando ser cada día menos popular han levantado una oleada de encendidas y justificadas protestas precisamente en ese mismo medio. Y también en el mundo del activismo, entre la que destaca la emitida por las Asociaciones de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de la Región de Murcia, que han llegado incluso a exigir la dimisión o el cese del concejal. A esta manifestación de rechazo se sumaron también las fuerzas políticas de la oposición, que se pronunciaron en esta misma línea de repulsa, a la que se sumó la diputada regional socialista Esther Clavero, quien condenó enérgicamente los comentarios ofensivos aparecidos en Twitter, a los que se refirió como “un gravísimo ataque y una agresión repugnante a las personas homosexuales”. 

Acorralado por este sentimiento de merecida animadversión generalizado en su contra, el controvertido concejal se vio finalmente forzado a retractarse, excusando en su perfil de Facebook su irracional e irresponsable comportamiento, al que califica de error involuntario de carácter informático, maliciosa e intencionadamente tergiversado. 

Zanjando de este modo, al menos aparentemente, la polémica generada; hasta que el disciplinado ejército del PP vuelva a bombardearnos con la artillería pesada; siempre claro está, debido a un error de cálculo. Llegados a este punto sería conveniente recordar el motivo, que la suscitó, que no es otro que la aparición de Obama en los medios de comunicación manifestando su intención de convertirse en el primer presidente de los EEUU en activo que defiende abiertamente al colectivo homosexual. Se trata de un decisivo paso adelante en la postura del presidente norteamericano, en respuesta a los ataques de los conservadores, especialmente del candidato opositor, el republicano Mitt Romney, quien se ha posicionado con firmeza en numerosas ocasiones a lo largo de la campaña electoral presidencial en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, en consonancia con los postulados, a los que se aferra obstinadamente la corriente de ultraconservadurismo que recorre Europa, opuesta a la igualdad de derechos de las minorías sexuales con respecto a la mayoría heterosexual; y que recientemente ha sido derrotada en el vecino país gracias a la victoria del progresista François Hollande. La reciente elección del líder socialista como jefe del estado francés supone la apertura de una nueva vía de dialogo con las Organizaciones LGTB, que se pretende culmine convirtiéndose Francia en el décimo primer país en aprobar el matrimonio homosexual. 

La actitud de estos dos líderes políticos comprometida con la protección de los derechos civiles, respaldada además por la favorable evolución de la opinión pública en sus respectivos países, en los que se disfruta de un nivel de madurez democrática de los más envidiables dentro del mundo occidental debería servir de ejemplo a todos aquellos miembros del Partido Popular especialmente, aquellos, que ostentan responsabilidades del gobierno desde el concejal más insignificante del municipio menos relevante hasta el propio presidente de la nación, a la hora de ser conscientes de la importancia de amparar y preservar la dignidad de las personas lgtb y mantenerse en esa primera línea de salvaguarda de un marco jurídico equitativo que puso fin a las desigualdades legales y a la marginación padecidas por la diversidad afectivosexual. Y sobre el que continua pesando la amenaza de un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el mismo partido político, que continúa poseyendo después de 7 años el poder de retirar el cerco a la ley, que permite la plena la inclusión social de las minorías sexuales al garantizar su libertad de contraer matrimonio en igualdad de condiciones.

viernes, 18 de mayo de 2012

DIA INTERNACIONAL CONTRA LA LGTBFOBIA 2012

El pasado jueves 17 de mayo conmemoramos un año más el Día Internacional contra la LGTBfobia, en esta ocasión como en las precedentes cuando llega esta fecha, que sin lugar a dudas se ha convertido en la segunda efemérides en importancia del calendario reivindicativo a favor de la diversidad afectivosexual, después de la celebración del Orgullo; la duda y el rechazo asaltan a las mentes más desconcertantemente criticas, que se pronuncian en contra de las manifestaciones, que de manera festiva, lúdica o simplemente de forma pública y no oculta, es decir al aire libre y a plena luz del día reclaman el respeto por las diferentes orientaciones sexuales e identidad de género 

Pero por mucho, que les cause repulsa a los sectores más fanáticamente detractores de los actos pensados para visibilizar la existencia de la realidad lgtb, los activistas defensores de los derechos humanos seguiremos implicados a diario en la lucha por erradicar las fobias sociales que padecen las personas representadas por dichas siglas, o lo que es lo mismo, el odio irracional o el miedo irreflexivo obsesivos sentido por una parte de la mayoría heterosexual y que transformado en violencia verbal o física convierten cotidianamente en víctimas a los miembros de las minorías sexuales. 

Uno de los casos más recientes, que demuestran, que el urgente imperativo de continuar denunciando, sacando a la luz cualquier intento discriminatorio por insignificante, que resulte, permanece estando tan vigente en la actualidad como siempre; lo constituyen las polémicas afirmaciones vertidas por el Concejal del Partido Popular Cayetano Ros Dolerá que comparó en Twitter el matrimonio entre personas del mismo sexo con la zoofilia. Declaraciones de marcado carácter homofóbico que, siendo impropias de un cargo público, atentan claramente contra la dignidad de un colectivo, que se ve denigrado al tener que soportar un trato vejatorio precisamente por un representante de un partido político, que se vale de su mayoría en los ámbitos territoriales donde gobierna para desde una actitud de prepotente y opresor desprecio, llevar a cabo un olvido imperdonable de sus obligaciones, realizando una negligente dejación en el cumplimiento del servicio y defensa de los derechos e integridad moral de toda la ciudadanía independientemente de su opción sexual o identidad de género. 

Estas impopulares y prejuiciosas aseveraciones emitidas por el edil del grupo municipal popular y posteriormente difundida por las Redes Sociales han levantado una oleada de protestas, entre la que destaca la reacción de las Asociaciones LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, que han llegado incluso a exigir la dimisión o destitución del concejal molinense. No menor repulsa han provocado sus declaraciones entre las fuerzas políticas de la oposición, que se han pronunciado en esta misma línea de reprobación y censura, a la que se ha sumado de forma destacada la diputada regional socialista Esther Clavero, quien condenó enérgicamente los comentarios ofensivos aparecidos en twitter, a los que se refiere como “un gravísimo ataque y una agresión repugnante a las personas homosexuales” 

El controvertido concejal sintiéndose desbordado por la enorme repercusión de sus irrespetuosas palabras, se vio forzado a retractarse; tarea que acometió con inmediatez, excusando en su perfil de Facebook su injustificable e imperdonable comportamiento, al que califica de error involuntario de carácter informático que ha sido maliciosa e intencionadamente tergiversado, pidiendo disculpas de esta forma tan escasamente convincente por haber expresado por escrito su opinión respecto la noticia publicada en el New York Times sobre el apoyo de Obama al matrimonio igualitario 

Obama se convierte de este modo en el primer presidente de los EEUU en activo que defiende abiertamente al colectivo homosexual. Se trata de un paso adelante en la posición del mandatario norteamericano, en respuesta a los ataques de los conservadores, más concretamente del candidato opositor, el republicano Mitt Romney, quien ha puesto de manifiesto en numerosas ocasiones a lo largo de la campaña electoral presidencial estadounidense la firmeza de su postura contraria al matrimonio entre personas del mismo sexo, en consonancia con los postulados, a los que se aferra acérrimamente la corriente de ultraconservadurismo europea, opuesta a la igualdad de derechos de las minorías sexuales con respecto a la mayoría heterosexual; y que recientemente ha sido derrotada en el vecino país merced a la victoria del progresista François Hollande. 

La reciente elección del líder socialista como jefe del estado galo supone la apertura de una nueva vía de dialogo de su ejecutivo, resultado de las urnas, con las Organizaciones LGTB, que se persigue culmine con el logro de la equiparación legal para las parejas del igual sexo, convirtiéndose de esta forma Francia en el décimo primer país en aprobar el matrimonio homosexual. 

La actitud de estos dos líderes políticos altamente representativos de la vanguardia más avanzada en cuanto a la protección de los derechos civiles, respaldada por la favorable evolución de la opinión pública, experimentada en dos de los países, que disfrutan de unos niveles de madurez democrática más envidiables en el mundo occidental debería servir de ejemplo a todos aquellos miembros del Partido Popular especialmente, aquellos, que ostentan responsabilidades del gobierno desde el concejal más insignificante del municipio menos relevante hasta el propio presidente de la nación, a la hora de ser conscientes de la importancia de amparar y preservar la dignidad de las personas lgtb y mantenerse en esa primera línea de salvaguarda de un marco jurídico equitativo y justo que puso fin a las desigualdades legales y a la marginación padecidas por la diversidad afectivosexual. Y sobre el que continua pesando la amenaza de un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la misma fuerza política opresora, que continúa poseyendo después de 7 años el poder de retirar el cerco a la ley, que garantiza la inclusión social, que permite la libertad de contraer matrimonio en igualdad de condiciones a las minorías sexuales. 

miércoles, 15 de febrero de 2012

SOBRE PEDRO ALBERTO CRUZ Y EL TURISMO GAY

El cinismo y la hipocresía del Partido Popular autonómico no tienen límites. Como lo demuestra la última ocurrencia del consejero de Turismo, que tiene el valor de anunciar su intención de promover y apoyar en nuestra región el turismo generado por dicho colectivo, cuando no ha tenido la valentía de pronunciarse respecto al recurso de inconstitucionalidad, que cuestiona el reconocimiento legal del derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Este silencio convierte a esta fuerza política conservadora en cómplice a nivel regional de la amenaza de recorte de derechos adquiridos por las personas pertenecientes a dicho sector de la población, que supone el llamado “recurso de la vergüenza” como ha sido calificado por todas las organizaciones LGTB defensoras de la diversidad afectivo-sexual. 

Resulta totalmente imperdonable la actitud esquizofrénica manifestada por los dirigentes del Partido Popular murciano hacia los potenciales consumidores de ofertas turísticas especialmente pensadas y diseñadas para ajustarse a las necesidades específicas del público lgtb, que fue puesta en evidencia por Pedro Alberto Cruz, que realizó la siguiente declaración de principios durante su intervención en la mesa redonda sobre Políticas de Inclusión y no Discriminación LGBT celebrada en la última edición de Fitur, en la que destacó la importancia de promocionar el turismo gay como un eje prioritario para potenciar dicho sector económico y como fenómeno social favorecedor de la integración de todas las personas pertenecientes dicho colectivo. 

Como activista progresista, en el empeño de proteger la igualdad de oportunidades y la equidad social me veo también en la penosa obligación de poner de manifiesto mis dudas justificadas hacia sus dudosas intenciones; ya que hasta la fecha, la única preocupación, que ha demostrado sentir el consejero Cruz, al igual que el resto del Gobierno Regional por el colectivo lgtb es la de no perder la ocasión de hacerse la foto, buscando la forma de conseguir protagonismo a costa de los movimientos asociativos organizados, que representan y defienden los intereses de las minorías sociales o culturales y de los segmentos de población más desprotegidos y por tanto también más dependientes del favor institucional. 

Una campaña ideada para promover el turismo lgtb no debería estar enfocada exclusivamente en promover el consumo de productos de entretenimiento y diversión destinados a ocupar el tiempo dedicado al ocio en los periodos de descanso vacacional, fines de semana y días festivos, que solo consiguen eternizar los estereotipos, con los que tanto parecen identificarse el consejero, como confirma su empeño en potenciar como uno de los exponentes máximos de integración sociocultural los atractivos, que ofrece el mundo de la noche centrado en los locales y establecimientos de ambiente especialmente nocturno, a los que el consejero anima a promocionarse como atractivos para el cliente lgtb, pero a los que no se les facilita o subvenciona desde la Consejería competente ningún soporte adecuado para realizar de forma optima dicha recomendación de difusión pública. 

Lo que verdaderamente hace falta, y por tanto pido encarecidamente, para que las personas LGTB de toda España se sientan seducidas por la idea de venir y disfrutar de los innumerables atractivos de nuestra Comunidad Autónoma, es un auténtico cambio de política, respecto a la llevada a cabo hasta ahora, que pase por apoyar y rescatar del olvido y del ostracismo al mundo asociativo regional, que ha padecido una cobertura y apoyo a nivel regional prácticamente nulo hasta la fecha. 

No es de recibo, esgrimir como excusa los sangrante recortes presupuestarios, que estamos padeciendo para no apostar de una forma decidida y definitiva por la vía del diálogo permanente con el movimiento asociativo LGTB, que es el que conoce, sin lugar a dudas, mejor que nadie las prioridades y las necesidades, de todo tipo, que presenta la defensa de la diversidad afectivo-sexual. 

Si el Consejero de Turismo desea realmente conquistar al público gay, no estaría mal que, de forma rotunda e inequívoca, pidiera públicamente al Partido Popular que retire el recurso de inconstitucionalidad, que presentaron contra la Ley del Matrimonio entre personas del mismo sexo. 





domingo, 1 de enero de 2012

EL MOVIMIENTO LGTB PERSIGUE AL CARDENAL ROUCO VARELA POR SU HOMOFOBIA

La jerarquía católica más ultraconservadora y reaccionaria aprovecha nuevamente el marco favorable, que les ofrece la dictadura ideológica, que persigue imponernos la derecha, como primera y más directa consecuencia del resultado político de las pasadas elecciones generales, pretendiendo hacernos retroceder a una situación de pérdida o precaria cobertura legal de los derechos conseguidos por la lucha reivindicativa de los activistas sociales durante los últimos treinta años. 

Estamos asistiendo consecuentemente a una oleada de manifestaciones derivadas de una estrategia perfectamente ideada y planificada por parte de la jerarquía eclesiástica española con la intención de crear una corriente de opinión favorable, demandante o pasiva ante las contrarreformas involucionistas, que desde el conservadurismo gobernante se quieren utilizar para someter a un retraso social sin precedentes a la inmensa mayoría de la ciudadanía, que desde el progresismo más avanzado desea seguir disfrutando de los logros, que nos han catapultado directamente a la cabeza de los países, promulgadores de legislaciones, que verdaderamente promueven y protegen la igualdad tanto legal como social, fruto de un autentico respeto por los derechos humanos internacionalmente reconocidos. 

Uno de los altos dignatarios eclesiásticos, que lamentablemente más ha destacado por sus continuas expresiones descalificantes y discriminatorias y por sus ataques hirientes, es sin lugar a dudas el cabeza visible de la Iglesia Católica en España; puesto que hasta el momento no ha perdido la más mínima ocasión para demostrar su homofobia, sobre todo desde que el gobierno socialista aprobó la ley del matrimonio igualitario, que entró en vigor el 3 de julio de 2005. Desde entonces no ha cejado en su empeño de crear polémica de modo implacable entorno a esta cuestión, abriendo debates, que a estas alturas de desarrollo e implantación en nuestro país de dicha reforma del Código Civil, deberían estar más que zanjados. Los ejemplos más recientes los podemos encontrar en la pasada campaña electoral; en el transcurso de la cual hemos podido escuchar manifestaciones tan escandalosas e irracionales como que el matrimonio gay niega la propia condición humana o que había sido el causante de la crisis económica; o por último, que el amor entre dos personas del mismo sexo es algo antinatural y una banalización. 

Estos progresivos y desafiantes pronunciamientos han desencadenado inevitable y recientemente la reacción del mundo asociativo lgtb, que sin ir más lejos, el 12 de diciembre del año pasado anunciaba en los medios de comunicación la decisión de la Federación Valenciana de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de presentar una denuncia por homofobia contra el presidente de la Conferencia Episcopal, en la que acusan al arzobispo de incitar de forma clara y manifiesta a la marginación y al odio hacia los homosexuales, considerando que las declaraciones expresadas por Rouco Varela en sucesivas ocasiones son constitutivas de delito de intolerancia, tipificado en el artículo 510.2 del Código Penal, como cometido contra los derechos fundamentales y las libertades públicas garantizados por la Constitución Española en vigor. 

No debemos olvidar, además, que el conocido como Código Penal de la Democracia, aprobado en 1995, aporta los elementos necesarios para una persecución y sanción de esta conducta infraccional, culpable de atentar contra uno de los derechos de primera generación, inherentes al ser humano, y que están especialmente vinculados a su dignidad. Por lo que, a pesar de ser reprobada por la inmensa mayoría de la ciudadanía, defensora de la convivencia respetuosa con la diversidad afectivosexual en el ámbito político, legal, y social, resulta llamativa la falta de aplicación de esta regulación sobre los comportamientos y actitudes de los miembros de estos grupos de poder institucionalizados, que acaban beneficiándose de una situación de evidente e incompresible impunidad, y que terminan por degenerar en numerosas ocasiones en acciones de extrema violencia verbal y física. 

A modo de conclusión, sólo me resta hacer hincapié en la urgente necesidad, de que caiga todo el peso de la ley sobre esta mal intencionada cruzada, fruto de la intransigente postura mantenida por el conjunto de la actual cúpula dirigente de la Iglesia Española, que se ve alentada, reforzada y confirmada por la Jerarquía Eclesiástica, que desde el Vaticano con el Papa Benedicto XVI al frente sigue condenando la homosexualidad, siendo la consecuencia más inmediata y directa de esta doctrina religiosa, el profundo y rotundo rechazo y desprecio social sufrido todavía en el presente, por quienes disfrutan de dicha orientación, originado por quienes tienen la misión de gobernar en la fe y guiar en las cuestiones morales y de vida cristiana a los fieles católicos, a los que tienen la obligación de predicar con el ejemplo el amor al prójimo.