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lunes, 25 de noviembre de 2013

LA "MARCHA DE MAREAS" DEL 23 N: UNA PIEDRA EN EL ZAPATO DE LOS PODEROSOS.


La manifestación del 23 de noviembre 2013 que tuvo lugar en Murcia fue, sin duda, el termómetro que midió el estado social después de dos años de gobierno del Partido Popular a nivel nacional. Ya nadie duda de la ruptura entre las instituciones y la sociedad causada por unas políticas neoliberales y un estado generalizado de corrupción democrática. Ante esta situación, la ciudadanía se ha organizado en movimientos sociales para frenar la lamentable situación de un Estado de Bienestar en retroceso. 

Si el PP ejecuta una agenda oculta, no es menos cierto que ha configurado una manera de gobernar que dista mucho del "bien común" y ve en el poder una oportunidad de negocio con que enriquecer a sus miembros, simpatizantes y amiguetes mediante una red de clientelismo y de favores.

No está de más realizar un somero repaso al estado de la Nación:

Una Monarquía corrupta, cuya imagen institucional ha resultado un mero cuento chino que nos ha mantenido engañados durante años. Más voces se suman a la idea de instaurar un república.


El sistema de partidos políticos ha desembocado en el bipartidismo en detrimento de formaciones pequeñas gracias a una Ley Electoral que beneficia a los de siempre. No es de extrañar que se diga que PP y PSOE es lo mismo: alternancia del poder y viejas recetas políticas lejos de solucionar los problemas reales de la ciudadanía. Con su consabido "voto útil", se perpetúan en el poder indefinidamente. 

El sistema parlamentario ha degenerado en un diálogo de besugos. Lo importante es asegurarse la paga y mantener los privilegios de una clase política que se asemeja más a la aristocracia del Antiguo Régimen que a una democracia real. Nos representan por imperativo legal, pero con despotismo.

Los llamados sindicatos del poder, UGT y CCOO, han perdido credibilidad a golpe de subvenciones estatales, se han "aburguesado" y sus sedes se han convertido en extensiones burocráticas. De lo político, sólo les quedan las siglas y un discurso caduco. Y para colmo de males, CCOO se visto envuelto en un escándalo de corrupción difícil de justificar. Sólo se les ve en la calle para salir en la foto y para lograr un poco de protagonismo. Pero todos sabemos que son igualmente cómplices del estado de corrupción generado en las instituciones.




Los distintos casos de corrupción se han visto cercenados en las salas de justicia gracias a la llamada del político de turno que, bajo amenazas y leyes totalitarias, ha reducido a la Justicia a una mera institución testimonial o residual. Se extiende la sensación de que hay dos clases de justicias: la del corrupto que sale impune; y la del pobre ciudadano común, que, ante falta de recursos, es sancionado y encarcelado con duras penas. Sólo hay que seguir de cerca el caso "Umbra", como ejemplo de la poca vergüenza de esa caterva que dice que nos representa.





La CEOE y la banca viven su mejor luna de miel con el Gobierno de la Nación, quien les ha regalado una Ley Laboral de ensueño y un rescate bancario que pagamos nosotros, los que no hemos provocado la crisis económica. 





Asimismo, las políticas sociales se reducen a un hecho residual, prácticamente testimonial: Ley de Dependencia, Subsidios de Desempleo, Sistema de Pensiones, el derecho al aborto, etc. Sirva también como ejemplo el desmantelamiento de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, o Ley de Igualdad de Género. A día de hoy, ante la falta de recursos materiales y económicos, los casos de violencia de género se han elevado a niveles desorbitados. La única reacción de los políticos del PP se manifiesta en la hipocresía: http://bit.ly/1bO1mR6; simplemente, han sido dos años de retroceso, involución, en materia de derechos sociales.



Las políticas de recortes del Partido Popular ha sido la excusa perfecta para adulterar derechos fundamentales, como Sanidad o Educación, que son concebidas como bienes de consumo y un jugoso negocio. Es una realidad que las universidades privadas juegan con ventaja, sólo hay que ver con qué soltura crece la UCAM, mientras que la UMU (Universidad de Murcia) y la UPC (Universidad Politécnica de Cartagena) ya no pueden garantizar su normal funcionamiento y temen un "cierre inminente". Ni la subida de las tasas ha logrado solucionar los problemas de financiación de las universidades públicas.





RTVE es otro ejemplo de cómo dar un "golpe de estado" y salir victorioso. El Presidente de la Nación, a golpe de ley, diseñó un ente pública a su medida. Si analizamos la programación, continuamente nos adoctrinan con mensajes que, de forma subliminal, se repiten como mantras. Parece ser que la máxima de distraer a la población con pan y circo funciona. Y si de paso también se consigue aborregar al populacho, ¡miel sobre hojuelas!

Lo último que se está preparando en los despachos de la Moncloa es una nueva ley de huelga y de servicios mínimos. Esta ley de la patada en la boca no deja de ser un mecanismo de control sobre la población y un atentado contra la libertad de expresión. Los que ya tienen una cierta edad y vivieron el régimen franquista, recuerdan una ley similar. De prosperar este proyecto de ley y ser aprobado en el Congreso de los Diputados, asistiremos a la muerte definitiva de la Democracia y daremos paso a un régimen totalitario y autoritario de régimen policial. Es la proclama de "¡sálvese quien pueda!". A golpe de multas, de un régimen del terror, se quiere dominar la soberanía del pueblo.

Con este panorama tan desolador, el ciudadano común se pregunta hasta cuándo va a aguantar... con los desahucios, con salarios tercermundialistas, con miembros del núcleo familiar sin trabajo, sin futuro, con unos hijos que emigran después de emplear tiempo y dinero en una educación superior, una clase política, sindicalista y empresarial aristocrática, una bolsa de pobreza galopante, unos servicios públicos agonizantes, un país en bancarrota moral... 

Así, desde esta atalaya, el español medio siente que ser español es una desgracia y que lucha contra molinos de viento, con tirachinas contra dinosaurios, una odisea de final dudoso. Es un pesimismo generalizado, un pesimismo de "Estado" que, como un virus, extiende sus redes por obra y gracia del Gobierno del PP


En cambio, en ningún momento contaban con la aparición de los movimientos sociales, herederos del 15M. Su presencia comienza a ser molesta para los mandatarios, caciques y reyezuelos de turno. Ante la falta de una cultura de la ciudadanía en el gen de los españoles, la propia necesidad de dar respuesta a las soluciones reales y abusos de la clase elitista ha insuflado vida al concepto de "movimiento social", el cual está creando escuelas de ciudadanía bajo el signo de la auténtica democracia. Autoaprendizage y autogestión evolucionan con la experiencia. Y quien crea que sólo son meras manifestaciones espontáneas de un grupo de gente con ganas de desfogarse, yerra crasamente. Todavía es pronto para analizar su proyección en el marco de nuestro sistema político, pero no me cabe la menor duda de que estamos en la antesala de algo muy importante, tal vez, el germen de una revolución social pacífica que cuestiona el poder (corrupto) establecido. Después de la "marcha de mareas", cabe preguntarse "¿y ahora qué?"... Pues ahora corresponde tomar decisiones, ejecutar acciones contundentes a solucionar el mal que padecemos y plantar cara a la represión de Estado. La lucha tan sólo acaba de comenzar. Por esa razón, cuando se habla de la apatía del murciano ante la vida pública y política, las "mareas sociales" son el mejor exponente de un cambio que se avecina, al fin y al cabo, son la mayoría exasperada, con una máxima muy clara: "¡Sí se puede!".

martes, 19 de marzo de 2013

HISTORIA DE UNA FRÁGIL OLA, QUE DESPEDIDA DE UNA FUERTE MAREA SE CONVIRTIÓ EN UN POTENTE SUNAMI

CAPÍTULO I

LA FUERTE MAREA MULTICOLOR Y REIVINDICATIVA 


El pasado sábado 16 del corriente asistí a la Marcha de Mareas, que recorrió las principales arterias de la capital del Segura, dividida en cinco ríos desbordantes de vitalidad, que desembocaron en la Plaza circular, donde las diferentes manifestaciones sectoriales se unieron en un mar inmensamente reivindicativo. Caudalosos afluentes que, confluyendo en esta enorme rotonda, la transformaron en un océano multicolor, formado por 40.000 activistas, que se congregaron deseosos de evidenciar su repulsa unitaria a las políticas neoliberales y su rechazo unánime al Gobierno Regional, que las está imponiendo. 



Entre las cinco movilizaciones ciudadanas destacó, por su atrevimiento, creatividad y originalidad, la Marea Negra, compuesta por los funcionarios públicos, y bautizada cariñosamente como chapapote por alguno de los participantes en el acto de protesta. Ocurrente galipote ciudadano, que con el símbolo aportado a la concentración de Mareas nos untó y nos caló, a todos los que contemplamos un sublime alarde de portentosa imaginación. Inventiva, que les condujo a crear una falsa guillotina a una escala de tamaño inferior, que los modelos auténticos utilizados en la Revolución Francesa. 

Artilugio de carácter reivindicativo, que nos hizo añorar a todos los presentes los resultados pretéritos de una de las sublevaciones populares más transcendentales de la historia. Revuelta ciudadana, liderada por la burguesía que marcó, con el derrocamiento del absolutismo, la transición del Antiguo Régimen, basado en una sociedad estamental, heredera del feudalismo, a un sistema capitalista, fundamentado en la economía de libre mercado. 

Cáncer financiero, que se ha ido progresivamente propagándose en el interior del régimen político neoliberal imperante contaminando y corrompiendo sus órganos vitales, pervirtiendo la esencia genética democrática, que les dio origen como organismos constitutivos de un aparato estatal al servicio de la ciudadanía. 

Sociedad, que se indigna ante la traición, que supone a los ideales de “Igualdad”, “Fraternidad” y “Libertad”, promovidos por la Revolución Francesa, el nivel de privatización, comercialización y elitización, que está alcanzando en la actualidad la extensión y cobertura de los derechos sociales, reconocidos, como públicos y de obligada prestación estatal, por la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” 

Carta promulgada en la Asamblea Nacional Constituyente francesa del 26 de agosto de 1789, que eleva a la categoría de universales los derechos personales y colectivos. Declaración, que supone el espíritu inspirador de la redacción de la Constitución Española en vigor, que consagra como fundamentales, es decir, como inherentes a la condición humana, los cinco derechos defendidos y vestidos de otros tantos colores por la “Marcha de Mareas”. Abanico multicolor, en el que destacaban los tintes apartidistas y asindicalistas tales como Verde (Educación), Blanco (Sanidad), Rojo (Vivienda), Naranja (Trabajo Digno y Renta Básica) y Negro (Servicios y Funcionarios Públicos) 

Variedad cromática que pintó, de activismo reivindicativo, una multitudinaria manifestación en respuesta a la llamada a la movilización de la ciudadanía, indignada ante la violación sistemática, llevada a cabo por la maldición política, gobernante y opresora de los derechos sociales y laborales de los más desprotegidos. 


CAPITULO II

UNA MÍSTICA E INSPIRADORA EXPERIENCIA RELIGIOSA: 
LA FRÁGIL E INOFENSIVA OLA SE CONVIERTE EN ARRASADOR SUNAMI ACTIVISTA 


Así empieza la sorprendente e inolvidable crónica merecedora de ser grabada en nuestro recuerdo al rojo vivo, de cómo desamparados ciudadanos, cuando había concluido oficialmente la manifestación y la mayoría de la masa asistente, satisfecha con el objetivo logrado, ya se había dispersado, extrajeron fuerzas de flaqueza. Osados y valerosos murcianos, que curtidos en mil y un combate en el campo de batalla del activismo social, transformaron su Davídica Debilidad en Titánica Fortaleza y el punto final de una conquista reivindicativa en el inicio de un Sunami de Sediciosa Rebelión. 

Arriesgada Odisea protagonizada por un bravo David, de corazón de león, que convirtió su debilidad, compuesta por cincuenta dóciles y disciplinadas ovejas, en potentes miembros articulados, cuando se vieron solas y abandonadas en mitad de la inmensidad de una plaza. Redonda, antes fuerte y protegida por escudos humanos reglamentarios; pero ahora desierta de milicianos sindicalistas y partidistas del sumiso borreguismo. 

Pretenciosos agentes dominadores de la masa social organizada, que no conformes con el protagonismo, que concede ser la firma congregante manchan, seducidos por la fotofilia, o sea, por la exacerbada adicción a la foto de portada, con sus insignias y colores un movimiento convocado y presumido como acromático política y sindicalmente. 

Retomando la narración de la hazaña protagonizada por tan épico personaje debo continuar por el momento, en que el David murciano, de oficio bombero, cuya gesta heroica solo es comparable a la de los revolucionarios franceses, decidió armarse, por si le fallaba la puntería, en vez de con un tirachinas manual y manejable, con un cortacabezas transportable. Representación de una misteriosa maquinaria, formada por un armazón de madera, que fue alzada y portada sobre los hombros por cuatro costaleros, devotos de la Santa Patrona de la Revolución, Nuestra Santísima Madre de la Subversión de los afligidos, desconsolados y oprimidos por el régimen neoliberal. 

Tras la levantá de la imagen titular de la Innovadora y Revolucionaria Cofradía de la Sma. Fraternidad, la Sma. Igualdad y la Sma. Libertad, conocida popularmente como la Hermandad de la Santísima Guillotina, iniciamos un auténtico y respetuoso desfile procesional, acompañado por el sobrio y mantenido toque de un tambor muleño y por el fervoroso rezo del Santo Rosario de la Insurrección para consuelo de amotinados, insurgentes y sublevados, intercalado con el canto del emotivo himno “Que se Vayan”. Itinerario, alejado de los que organizan y encabezan los máximos representantes de los gremios sociales, políticos y sindicales, con batucada incluida, que se convierten en auténticas marchas triunfales, a las que sólo les falta, al más puro estilo americano, para ser mas oficialistas y protocolarias, la banda de música y las majorettes. Esas chicas, de oficio animadoras, que son tan monas, cortitas de ropa, de majot ajustado y de movimientos provocativos, que incluso a veces van con el ombligo y el canalillo al aire. 

Pero esto es otra historia, por lo que debo continuar con el relato del viacrucis recorrido por los iluminados y beatos seguidores de la Santa Guillotina, cuyo cortejo procesional alcanzó por fin la meta tan anhelada la Bastilla murciana, accesible solo para las rentas más elevadas. Colmena de pisos, situada en el número 9 de la Gran Vía de la capital regional, en cuyo ático, cohabita el Zángano mayor del reino junto a su Abeja consorte, la caprichosa y voluble, María Antonieta murciana. Pareja presidencial ante la que presentamos, en primicia mundial para su aprobación, la recién adquirida Reproducción del Santo Patíbulo. Las buenas lenguas comentan que ambos perdieron la cabeza, a causa de la fuerte impacto emocional recibido, al contemplar tan soberbia Imagen, pero para desgracia de los murcianos esta alegre noticia, después de contrastada, resultó ser un fundado rumor. 

Llegados a este punto es de gustosa obligación hacer un paréntesis para resaltar la actuación policial. Ángeles caídos del cielo para protégenos de infierno callejero, que ellos mismos incendian y propagan, con su actitud opresiva, y que con sus largas porras y sus reforzadas puntas de bota se comportaron durante todo el recorrido como un real cuerpo de guardia suiza, impidiendo que fuéramos asaltados, intimidados o increpados por algún fanático religioso o político. Por lo que gracias a su lanzada y perspicaz presencia no hubo el más mínimo altercado durante la Puesta de largo y Presentación en sociedad del paso procesional del Santo Cadalso. Aparato represor del Estado conformado por dos furgones y cuatro efectivos motorizados, que velo desde la inferioridad numérica y desde la superioridad de contundentes medios de dispersión, en todo instante por la seguridad en el apasionado momento del Santo Encentro con las máximas autoridades regionales del régimen ultrafranquista. Custodios del Orden Público, que se apostaron junto a sus vehículos, guardando las distancias para no molestar, ni entorpecer, ni enturbiar con su obscena presencia un Acto Oficioso. Misterio Gozoso experimentado interiormente por los penitentes, que acompañaban al Símbolo de la Santa Degollación, de Recogimiento de nuestras plegarias y peticiones por parte de la Familia presidencial, que aunque ausente físicamente, la tenemos siempre presente en nuestras maldiciones. 

Regio Matrimonio, que convive en un triplex, cuya fachada, conforme a la austeridad predicada por el régimen recuerda a un búnker exterior, pero que interiormente esconde una residencia de comodidades palaciegas y lujo versallesco, valorada en un millo de euros, a principios del 2012, a la que ya entonces le conducía un Audi de 300.000 euros. Símbolos del dictatorial y proborbónico poder ejercido por Ramón Luis, durante más de, XVI, años, en los que viene rigiendo, por inspiración divina, el destino autonómico como un verdadero monarca absoluto, en la fase prerevolucionaria, previa a la toma de la Bastilla, el despotismo ilustrado. 

Sistema político autoritario, impuesto por el rey Sol murciano, reconocido impopularmente como Valcárcel, el libertino, y despilfarrador de la Hacienda Pública para costear sus reales y cotosos gustos y apetencias megalómanas y extravagantes. Autócrata, actual representante de la dinastía pepera regional, que ya ha elegido a su posible e incompetente sucesor al trono autonómico por el método de la elección digitocrática, es decir a dedo. 

Totalitaria actitud de un personaje, que tiende a acaparar todo el poder en su detestable figura, convirtiéndose de este modo en el despótico monarca regional, que ha secuestrado la soberanía popular, haciéndola prisionera de unas reformas económicas, que oprimen, ahorcan y matan a la inocente e indefensa ciudadanía, bajo la ilustre premisa comprendida y practicada a la perfección por su estrecha frente, de “todo por el bien del pueblo, pero sin temer en cuenta al pueblo”. Corto entendimiento, que pretende sea la medida del promedio murciano, ya que en una época en la que rio de la inversión privada no fluye desde los embalses bancarios, levanta una tras otro muros presupuestarios de contención del gasto publico. Falta de riego, que condena a la sequia más extrema a dicho sector, dejándolo a merced de las aves de rapiña.

Maquiavélicos Buitres, sin escrúpulos, que viendo en esta crítica coyuntura una oportunidad de negocio, mudan la educación, y la sanidad de un derecho gratuito y universal en un objeto de consumo para clases privilegiadas, situándolas lejos del alcance de la mayoría de la población. Recorte del acceso de la sociedad al conocimiento, a la formación y al digno y pleno empleo, que provocará a medio plazo el resultado opuesto al perseguido. Puesto que los planes de austeridad, en lugar de conseguir una tranquila y apacible marea de desempleados y desahuciados, y también una masa nutrida por una aborregada, inculta y asalariada mano de obra esclava, logrará en cambio la progresiva mutación de la pacifica e ingenua murcianía en brutas ovejas rabiosas. 

Famélicas y enfermizas cabras montesas, que hartas de desfallecer por alimentarse exclusivamente de pastos secos y productos de desecho traídos en contenedores o consumir brotes verdes virtuales, saltaran insumisas en estampida por encima del redil de la obligada, humillante y subordinada domesticación para invadir el terreno de la desobediencia civil, atacadas por el virus de la indignación. Insurrección ciudadana, que en nombre de la Justicia y para satisfacción y orgullo de la Diosa Republicana de la Revolución, la deificada Guillotina, pedirá la cabeza del mayor tirano de la historia de la pseudodemocracia murciana. 

Lengua, que esta ocasión no será falsa y de juguete, sino que se deslizara afilada y de acero, demandado el recorte de la testa coronada de ignominia del Monarca Regional, al que todos los murcianos identificamos como la suprema y odiosa manifestación del sectarismo pepero. Nefasto personaje, en cuya repulsiva memoria entonamos los piadosos creyentes, en la Idolatrada, Omnipresente y Omnipotente Democracia, el rosario alternativo y subversivo. Letanía, refugio de los rebeldes al régimen neoliberal, bajo cuyo amparo nos acogemos:

ARTICULO DE: LM.ROMAN

miércoles, 13 de febrero de 2013

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA: LA SALUD PÚBLICA, UNIVERSAL Y DE CALIDAD TIENE LOS DIAS CONTADOS: AGONIZA


I. INTRODUCCION

En estas circunstancias actuales, en que tanta polémica suscita el tema de la privatización de la sanidad conviene hacer memoria sobre el origen de la controversia suscitada por esta cuestión. Y para ello tenemos que remontarnos atrás en el tiempo hasta llegar a una fecha clave en la historia más reciente de nuestro país, el 6 de diciembre de 1978. Fecha histórica en la que el pueblo español refrendo mayoritariamente la Carta Magna.

Resulta, por lo tanto, necesario hacer hincapié, en que ese mismo día del presente año, no es sólo el momento, en el que iniciamos el puente prenavideño más esperado y popular del año. Unas mini-vacaciones, en las que disfrutan, los que se lo puedan permitir, de un necesario y relajado espacio temporal destinado al despreocupado descanso laboral, sino que conviene recordar, que es además la jornada en la que celebramos el trigésimo cuarto cumpleaños de una Señora, a la que todos los demócratas veneramos. Devotos de una Dama, la Inmaculada Constitución, que ha dado nombre a un puente y origen a una corriente de pensamiento. Un movimiento social, cuya motivación transciende más allá del campo de la filosofía política, hasta el punto de haberse convertido, hoy en día en España, en una religión, el constitucionalismo, que cuenta, como toda doctrina religiosa, que presuma de serlo, con más de una rama.

En el caso concreto de la nación española, el tronco de la fe constitucionalista cuenta con dos ramificaciones, de las cuales, una sería la que podríamos calificar como conservacionista y la otra bifurcación, la que recibiría el apelativo de reformista. Pero estas dos vertientes tienen, sin lugar a dudas, un común denominador, la defensa a ultranza del derecho a la salud de todos los ciudadanos, tal y como reconoce explícitamente la norma suprema del ordenamiento jurídico del Estado Español. Texto constitucional en vigor, que recuerda además la obligación de los poderes públicos de garantizar este derecho.

Pero algunos políticos progresistas, se han atrevido a ir más allá y coincidiendo con la festividad del 6 de diciembre, conscientes de la urgente necesidad de preservar la sanidad de los ataques, a los que está siendo sometida últimamente, han aprovechado esa jornada de conmemoración para proponer que este derecho pase a engrosar el catálogo de los valorados como fundamentales.

Aspiración de la izquierda más avanzada, que se concreta con la demanda, de que el derecho a la sanidad quede contemplado en el artículo 27 de la Carta Magna, dedicado a la educación. Reforma, que permitiría que ambos pilares básicos de la sociedad del bienestar pasaran a ser equiparados en cuanto a relevancia, gozando teóricamente del mismo nivel de protección.

Esta actualización de la Ley Suprema pondría supuestamente al alcance del ciudadano de a pie un instrumento eficaz para poder exigir a los poderes públicos, que garanticen el acceso universal, gratuito y en igualdad de condiciones a la sanidad.


II. EL ORIGEN DEL MAL 

El primer gran paso hacia el nivel de mercantilización, que padecen los sistemas públicos de salud hoy en día, en las diferentes comunidades autónomas lo dieron cogidos de la mano los dos principales partidos con opción a gobernar, investigando en el laboratorio de la sanidad pública diferentes fórmulas de flexibilización y autonomía de la gestión sanitaria. Necesidad, que por aquel entonces era considerada ineludible con vistas a mejorar la eficacia del Sistema Nacional de Salud, cuya consolidación y modernización se había convertido en objetivo prioritario para la clase política de nuestro país.

Por lo que podemos afirmar sin lugar a dudas, que el caldo de cultivo legal contaminado propicio para que la sanidad pública se infectara del virus mortal de la privatización lo principiaron a crear conjuntamente los dos partidos mayoritarios cuando empezaron a manipular el contenido del cultivo de forma maliciosa e intencionada, alterando la naturaleza de un elemento fundamental de su composición. Adulteración, que tuvo como consecuencia la mutación genética de un texto legal, el Real Decreto-ley 10/1996, de 17 de junio. Norma jurídica, que nació con rango de reglamento, “parida” por el poder ejecutivo para la habilitación de nuevas formas de gestión del Insalud y que se transformó fruto de una corrupta conspiración en una norma de rango superior dictada por el poder legislativo sobre la misma materia.

De esta forma tan siniestra fue concebida esta amorfa criatura, la Ley 15/1997, de 25 de abril, sobre habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud, que introduce con rango de ley, por primera vez en el marco legislativo español en vigor, la posibilidad de que los servicios sanitarios sean prestados por instituciones jurídicas distintas al propio Estado

Peligroso espécimen legal, de alto riesgo para el indefenso ciudadano, fugado del centro público de experimentación política, en que se ha convertido el Parlamento bicameral español y que es hijo del contubernio confabulatorio y antidemocrático entre el partido gobernante en aquel entonces, el PP y la principal fuerza política de la oposición, el PSOE.

Esta reforma legal transformará progresivamente la sanidad pública en un negocio, en el que el beneficio económico prime por encima de la calidad del servicio prestado. Tumor maligno, llamado privatización, que se reproduce rápidamente y cuya avanzada metástasis favorecida por la crisis financiera y la tesis del neoliberalismo imperante amenaza con ser irreversible y acabar devorando el sistema público de salud. 


III. LA GESTACION DEL MAL: EL PRINCIPIO 

La Comunidad Autónoma Valenciana, discípula aventajada dentro del movimiento filosófico, defensor del Estado del Bienpagar, que es la antítesis absolutamente opuesta a la teoría del Estado del Bienestar, fue la primera en el marco de la corriente de pensamiento ideológico, cuya máxima es “ privatizar para sanear”, en pasar de la teoría a la práctica en el terreno de la Sanidad. 

De este modo La Generalitat Valenciana se convirtió en la precursora de la paulatina destrucción de un sistema de organización política, según el cual el Estado provee los servicios, prestaciones o garantías sociales básicos a la totalidad de los habitantes del país, financiados mediante una fiscalidad supuestamente justa, es decir teóricamente progresiva y solidaria. Empeño demoledor del Estado Providencia encauzado a lograr el objetivo final de construir sobre sus sólidos cimientos un modelo de acceso privado a los derechos recogidos en el texto constitucional, cuya protección y desarrollo es encomendando a los poderes públicos.

La primera víctima silenciosa e indefensa del maltrato administrativo, o lo que es lo mismo, de esta estrategia de privatización iniciada por el máximo órgano de gobierno del País Valenciano fue el “Servei Valencià de Salut”. Proceso iniciado mediante una táctica de deterioro corrosiva, que se narra en una historia trágica, que cuenta de momento con tres episodios y de la que de momento sólo se han completado los dos primeros y principiado a escribir el tercero

Relato, cuyo origen se pierde en la noche oscura del tiempo político. Época de la más reciente etapa de hipotética democracia, de nefasto recuerdo y dramáticas consecuencias, en la que empezó a colocarse o a permitirse permanecer en puestos de responsabilidad administrativa, al frente de la sanidad pública, a gestores notables por su incompetencia, absolutamente ignorantes e inexpertos por falta de la formación o experiencia imprescindibles en la materia y carentes del más mínimo interés por adquirirla; o en el mejor de los casos ineficientes o negligentes en el desempeño del cargo. Irresponsables necios e ineptos, que ni siquiera poseían las cualidades humanas indispensables como son honestidad, esfuerzo y diligencia, que asumían obligaciones del más alto nivel en el gobierno de la administración sanitaria y hospitalaria, convocados a través de tres tipos de oposición, el enchufismo, el amiguismo y el clientelismo y s aprobados no por meritocracia sino por digitocracia, es decir, a dedo.

Elección selectiva efectuada por una oligarquía política, que ejerce el poder haciendo gala de un comportamiento completamente nepótico y corrupto. Favoritismo, que se define como una actitud diametralmente opuesta y aniquiladora del ideal democrático, que postula la promoción interna y el acceso, en igualdad real de condiciones y oportunidades a las funciones y cargos públicos, que componen de forma jerarquizada la carrera administrativa.

Epidemia de termitas disciplinadas, que se identifican por estar dotadas del estomago más agradecido de cuantas especies, caracterizadas por una voracidad ambiciosa e insaciable, pululan y se multiplican dentro de la fauna social, nutriéndose de la descomposición democrática, que genera la corrupción política. 

Plaga de individuos chupópteros, cuya conservación y proliferación sirve a la indecente y decadente casta política dominante para asegurar la consecución de; por una parte este género de insectos parásitos posee la inducible y viciosa habilidad de mutar en un ejército de manos obedientes a la voz de su caudillo político. 

Líder, cuya continuidad y hegemonía al frente del poder estatal, local y autonómico descansa y se mantiene firme, sin ni siquiera estremecerse, bajo las tres columnas graníticas sólidas y deslumbrantes como el diamante, que sostienen el templo dedicado a una omnipotente divinidad, que rige tiránica y cotidianamente los destinos de la ciudadanía, el Júpiter moderno, conocido en la actualidad como Potestad Ejecutiva y llamado comúnmente autoritarismo gubernamental. 

Sede templaria atacada y consumida por la erosión, que provoca el desprestigio de la corrompible, ambiciosa y elitista clase política imperante en nuestro país y cuyo peso es soportado por tres pilares marmóreos y resistentes, que han evitado, que se haya derrumbado reduciéndose a polvo. 

Estos tres baluartes, que los perpetúan en el poder hasta el punto de transformarlos en fortalezas prácticamente inexpugnables son: El primero, el rapto cuatrienal de la soberanía popular, vendiéndola al mejor postor capitalista y esclavista. El segundo, el fraude plebiscitario, del que el ciudadano va a ser víctima independientemente de la opción política, a la que vaya dirigido nuestro voto, cometido por incumplimiento del contrato electoral refrendado mayoritariamente. 

Y llegamos por fin al tercero y último, el soborno electoral, que supone asegurarse el resultado favorable de unos comicios, mediante la compra de voluntades a cambio de la concesión arbitraria de contratos y adjudicaciones excesiva y sospechosamente lucrativos en proporción al beneficio social, que producen y del reparto abusivo y despótico de cargos de naturaleza electiva, política y de confianza en la administración pública, caracterizados por sus altos honorarios y su baja e injustificada exigencia de profesionalidad y esfuerzo laboral. 

Esta actuación populista y degenerativa del frágil ecosistema democrático, consecuencia de la rápida y alarmante propagación de una dañina raza de alimañas políticas depredadoras, que se alimentan del infortunio o la ambición de los que se encuentran en un nivel inferior de la pirámide trófica de la supervivencia social, es sin lugar a dudas una astuta y manipuladora cetrería política, diseñada por los ideólogos, que adiestran doctrinariamente para el acecho y la captura del poder. 

Captación de voluntarias y conscientes presas, que libremente o cautivas de circunstancias adversas aceptan ser reclutadas para engrosar las filas de una secta de funcionarios buracratizados y desalmados. Insidiosa y pertinaz infección de carcoma, que introducida por la mano inductora y cómplice del hombre de guante y cuello blanco anida en las rendijas y galerías perforadas por su predecesores y que cuando eclosiona coloniza la estructura interna de la administración pública devorando sus entrañas con su negligente y ocioso comportamiento. 

Se trata sin la menor duda de una estratagema, que ha consumado a lo largo de los años un siniestro y maquiavélico plan político oculto, que constituye la otra parte del doble y deshonesto objetivo perseguido con la declaración de especie protegida de las desidiosas termitas zánganas y la preservación de las condiciones optimas para su reproducción y desarrollo de su insana y perjudicial actividad 

Finalidad, que en la actualidad ha resultado ser patética y dolorosamente manifiesta debido a sus visibles consecuencias: convertir un sistema público de salud, que era valorado como uno de los mejores del mundo en un modelo de dilapidación de recursos o en el peor de los casos en un agujero sin fondo por culpa de la malversación de fondos públicos. Despilfarro y fraude mantenidos mediante la prolongada ausencia de una planificación y supervisión racional en cuanto a la inversión de la financiación concedida en los sucesivos repartos presupuestarios. 

Sirva como ejemplo, de lo anteriormente expuesto, sin ir más lejos la noticia, que saltó a la palestra informativa a finales de junio del corriente, en la que se nos comunicaba la dimisión de Josep Prat, presidente del consejo de administración del Instituto Catalán de la Salud (ICS). Decisión tomada semanas después de estar en el centro de la polémica por sus vinculaciones con casos de supuesta corrupción en la sanidad pública. El presidente del ICS deja su cargo, tras ser denunciado por presunta malversación de fondos públicos, llevada a cabo bajo su dirección del holding sanitario Innova, para esclarecer el destino de al menos 600.000 €. El gestor de la Sanidad pública catalana, que goza de una larga trayectoria de acusaciones a sus espaldas, había presentado ya con antelación en enero de este año su renuncia como consejero delegado del Grupo Sanitario USP Hospitales y como director general grupo Innova. Ambos abandonos voluntarios salieron a la luz tras la denuncia formulada por la CUP ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por presunta "prevaricación continuada" en el desempeño de sus múltiples responsabilidades al frente de empresas tanto del sector público como privado.