/*AÑADIDO*/

viernes, 2 de agosto de 2013

EL CÍRCULO DEL SILENCIO: UN GRITO ENSORDECEDOR QUE DESPIERTA CONSCIENCIAS II


II. VIERNES, 2 DE AGOSTO: 

AUSTRIA DEPORTA A LA MUERTE





INTRODUCCIÓN 


El pasado, día 2 de Agosto, primer viernes de mes, participe por segunda vez consecutiva, en la que espero se convierta en mi caso en una actividad reivindicativa, a la que ningún contratiempo me impida continuar asistiendo, el Círculo de Silencio. Cita mensual con un grupo de amigos y compañeros activistas, concienciados de la imperiosa obligación que la sociedad occidental tiene de dar una respuesta, cuanto antes, a una alarmante problemática, la inmigración ilegal. Flujos migratorios que no deberían dejar indiferente a nadie, ni a la ciudadanía en general, por sus dramáticas y preocupantes consecuencias, ni a las administraciones públicas, en particular, por su conversión, excluidos del acceso a los mismos derechos residenciales, laborales y sociales, de los que disfruta el resto de la ciudadanía para poder satisfacer sus necesidades básicas, en caldo de cultivo para la marginación.

La discriminación socioeconómica de la mujer y el hombre expatriado, especialmente de las personas que se hallan en situación irregular, les empuja a los más afortunados a ganarse la vida a través de la explotación, en régimen de esclavitud laboral, a los que los somete la economía sumergida y a los más desfavorecidos y desechados por el capitalismo a conseguir el sustento periódico por medio de la delincuencia, la mendicidad y la prostitución, o en el mejor de los casos de la dependencia del asistencialismo y la caridad practicados por algunas organizaciones sociales y la mayoría de las instituciones religiosas. Altruismo solidario, supuestamente desinteresado, e insuficiente que en la mayoría de los caso denigra más que ayuda, transformado en un remiendo provisional para evitar que el saco de la penuria familiar repleto de incontables y enormes agujeros acabe completamente rasgado e inservible para guardar la escasa y maltrecha economía de una clase media condenada a la desintegración.



REFLEXION: ¿LA CLASE MEDIA, CONDENADA A LA DESPARICION?


La discriminación socioeconómica de la mujer y el hombre expatriado, especialmente de las personas que se hallan en situación irregular, les empuja a los más afortunados a ganarse la vida a través de la explotación, en régimen de esclavitud laboral, a los que los somete la economía sumergida y a los más desfavorecidos y desechados por el capitalismo a conseguir el sustento periódico por medio de la delincuencia, la mendicidad y la prostitución, o en el mejor de los casos de la dependencia del asistencialismo y la caridad practicados por algunas organizaciones sociales y la mayoría de las instituciones religiosas. Altruismo solidario, supuestamente desinteresado, e insuficiente que en la mayoría de los caso denigra más que ayuda, transformado en un remiendo provisional para evitar que el saco de la penuria familiar repleto de incontables y enormes agujeros acabe completamente rasgado e inservible para guardar la escasa y maltrecha economía de una clase media condenada a la desintegración. 

Acelerada desaparición que se está produciendo diluida en otra situada justo debajo, por los economistas, por poseer un poder adquisitivo menor, al del la casta que ocupando el estrato intermedio en la pirámide social, la media, cumplía la misión de muro de separación y contención, destinado a conseguir que los inoportunos y atrevidos advenedizos procedentes del estrato social inferior se tuvieran que resignar soñando con alcanzar en un mañana no muy lejano un paraíso rebosante de esbeltos troncos de piel de ébano cargados de tentadoras, jugosas y doradas manzanas prohibidas.

Edén prácticamente inaccesible para los que son tachados de intrusos a no ser que paguen muy cara su osadía, renunciando, en la mayoría de las ocasiones, a su honestidad y compartiendo y dilapidando su recién obtenida fortuna. Caprichosa diosa de temperamento inestable que, en su encarnación terrenal se dedica a incrementar su patrimonio financiero y que cuando lo pierdes todo deja de sonreírte, te da la espalda y cuando te coge desprevenido te arroja desde la gloria de la prosperidad al abismo infernal de la miseria del que pretendías huir. 

Averno, en el que vagamos todos los ciudadanos que no pertenecemos a la élite política ni financiera y en el que pagamos todas nuestras cuentas pendientes con la justicia terrenal, al no gozar de inmunidad parlamentaria y al no disfrutar de la impunidad judicial que se compra con el dinero ganado sin esfuerzo a través de los delitos financieros y que es evadido a paraísos fiscales fuera de nuestras fronteras, donde se acumula en forma suculentas riquezas para unas pocas manos y amasa para el resto en suelo patrio el pan ázimo de la pobreza. 

Pozo sin fondo de la oscura y profunda desesperación, plagada de nebulosas incertidumbres sociales y laborales en el que la única luz cegadora que se filtra y brilla en su interior proviene de una esfera de poder político y económico idealizada que se percibe inmune a las privaciones materiales que el común de los mortales estamos condenados a padecer rutinariamente.

Escasez o falta de los recursos más elementales para poder vivir dignamente que nos empujan a expresar nuestra disconformidad con la asfixiante realidad que nos ha tocado soportar cotidianamente, en la que la falta de ilusiones en el presente y de perspectivas de futuro nos hace sentirnos presos de una claustrofobia existencial, de la que necesitamos escapar para poder mejorar las pésimas condiciones de nuestro entorno vital. Por esta causa empieza a forjarse un anhelo en nuestra inquieta mente en forma de potente interrogante: porqué yo no tengo derecho a disfrutar del mismo tipo de oportunidades que el resto de habitantes de mi país por haber nacido en una región, zona geográfica, una ciudad, un barrio o una familia económicamente deprimidos y excluidos de los planes de desarrollo locales, autonómicos o estatales por unos políticos hipócritas, que solo se acuerdan de los suburbios marginales para echarse la foto, ser portada en algún medio de comunicación o en campaña electoral para conseguir votos.

Cuarto Mundo, que se caracteriza por la concentración de bolsas endémicas de extrema pobreza y marginación, que constituyen un rasgo tradicionalmente característico de infinidad de paisajes urbanos y rurales de los países del primer mundo, que hipotéticamente representan a nivel planetario el cenit de la civilización y desarrollo occidentales.

Guetos cuajados de chabolismo donde la sociedad materialista y capitalista destierra y acumula, a los que consideran despojos humanos, desechados por ser valorados como inservibles para ser esclavizados laboralmente, y a los que no les queda más remedio, que sin recursos materiales, apoyo real institucional y ayudas sociales eficaces, no someterse, sublevarse y presentar batalla, de forma cotidiana, en una guerra perdida de antemano, contra un adversario incansable e implacable. Enemigo hostil, al que no se le agotan las fuerzas, y que por tanto no le concede tregua, y contra el que rivaliza en la lucha por la subsistencia. Supervivencia, que se disputa en los poblados de favelas de todo el mundo contra el ataque persistente y diario de multitud de plagas, que les persiguen acosan y devoran como el hambre, la miseria, la enfermedad, las ratas y los desastres naturales

Comunidad vecinal aislada por razones económicas en modernos campos de concentración, en los que malviven, asediados obstinadamente por la represión policial, legal y judicial y soportando rutinariamente condiciones infrahumanas de insalubridad y hacinamiento, los ciudadanos, despojados de su dignidad humana y derechos sociales, que son etiquetados y tratados como parias desde su nacimiento por el resto de una sociedad injusta y clasista.

Asentamientos chabolistas rodeados y cercados por las colindantes barriadas ocupadas por familias humildes desde tiempo tan inmemorial que han pasado a formar parte del imaginario y la memoria colectiva, hasta tal punto que nos hemos acostumbrado a cohabitar con esta estructura social, limitándonos a permitir su existencia siempre y cuando no rebasen las fronteras de las zonas del extrarradio urbano donde les hemos recluido, en cuarentena permanente, declarados culpables de padecer una patología social crónica altamente contagiosa, cada vez más extendida, la precariedad social, que una vez que cruza el umbral de la indigencia deriva en trastornos físicos, mentales y psicológicos 

Por esta razón y para mantenernos a salvo de las terribles consecuencias de tan terrorífica e insufrible enfermedad, que en el peor de los casos puede conducir a la muerte social y física, hemos decidido como medida preventiva condenarlos a cadena perpetua no revisable y hereditaria a cumplir en las reservas, en que se han transformado las crecientes concentraciones de infraviviendas, vigiladas por una alarmada clase media, que desde hace un lustro ha ido paulatinamente perdiendo su papel de muralla disuasoria. Filtro impermeable que hasta el principio de la crisis económica había rehusado absorber a los que concebía como trepas competidores y cumplía satisfactoriamente su misión de repelente, como primera prueba insuperable, para los intrépidos aventureros que proviniendo de la capa social más baja aspiraban escalar hasta el vértice del pirámide social.

Pero a partir del año 2008 la económica española empezó a quitarse su máscara de dorada prosperidad forzada por los malos datos financieros aparecidos en los medios de comunicación que le guitaban en su cara su verdadera y ruinosa situación. Momento a partir del cual nos mostró su autentico y oxidado rostro, enmohecido y corroído. Herrumbre provocada en su semblante real, oculto hasta ese instante, por el fraude económico y fiscal a gran escala con el que se habían estado lucrando, hasta ese año, políticos, banqueros y empresarios.

Estafa financiera, que sus maquiavélicos causantes, antes citados, prosiguen intentando disfrazar de crisis periódica y sistémica del capitalismo, y que ha tenido a lo largo de su primer quinquenio de duración un nefasto y descendente efecto equilibrador al producir la progresiva equiparación de la realidad sufrida en la actualidad a diario por la clase media, con la que vienen padeciendo secularmente los sectores de la sociedad más indefensos y desamparados.

De tal modo, que hemos llegado a un punto, tal vez sin retorno, en el que la mayoría de la ciudadanía infectada de la más fría y absoluta indiferencia, contempla inmunizada e insensible el exterminio del estado del bienestar. Hábitat social propicio, con cuya desaparición se extingue una forma de vida, la de toda una franja de población, la clase media. Motor de la encomia en los países emergentes y en la grandes potencias, que en nuestro país ha dejado de generar prosperidad. 

Ausencia de riqueza interior que en el caso de España se suma al hecho de que las prioridades de nuestros gobernantes van dirigidas a favorecer los intereses de las grandes fortunas como lo patentiza el hecho de que la cantidad que nuestro Estado ha entregado al sistema financiero para su recate asciende ya a la escalofriante e inmoral cifra de 250.000 millones de euros. Préstamo prácticamente a fondo perdido, que supone la cuarta parte del PIB, de la que los sacrificados, impotentes y forzosos contribuyentes vamos a recuperar exclusivamente, según estimaciones del FMI, menos del 25% es decir 60.000 millones de euros.

Desastrosas políticas económicas llevadas a cabo por unos dirigentes incompetentes y negligentes que lanzan a la desprotección a los colectivos más vulnerables tales como las familias que carecen de recursos económicos o son insuficientes, para cubrir la demandas básicas diarias, por hallarse sus ingresos por debajo de la media, que hoy en día se encuentra en 528 euros mensuales por unidad fundamental de convivencia: Los ancianos obligados a olvidarse de los cuidados geriátricos especializados con el subsiguiente deterioro para su salud, de los que disfrutaban en las residencias, de las que tienen que despedirse como una forma de ahorro, que beneficia al bolsillo de la maltrecha economía doméstica; pensiones exprimidas a los abuelos, a costa de su bienestar, que han devenido en el 26,8% de los hogares españoles en la principal forma de sustento económico. Las personas adultas, de las que el 40% superan los 45 años de edad, en situación de paro de larga duración que no perciben ningún tipo de prestación o es escasa para satisfacer las necesidades elementales cotidianas. Los jóvenes, de los que sólo una ínfima parte, el 20% de los menores de 30 años se ha emancipado, es decir vive fuera de su hogar de origen, el resto ni siquiera puede plantarse pagar el arredramiento correspondiente a un minúsculo habitáculo sin ventilación ni iluminación natural, en un piso de renta antigua y compartido, en la periferia de cualquier localidad española, debido a que la tasa de desocupación laboral entre los jóvenes, a fecha de hoy, sobrepasa el 55%. Desempleo juvenil que ha incrementado, desde el año 2008, la emigración del sector de la población, comprendido entre los 18 y los 34 años, en un 41,4%. Las mujeres que tuvieron que soportar como a partir de 2010 se feminizaba, aún más si cabe, el rostro de la pobreza española, al ver como los peores efectos de la gran estafa financiera, que empezaron a dar la cara en 2008, se trasladaban desde espaldas masculinas, hipotéticamente más fuertes, a las femeninas, teóricamente más débiles. Fraude financiero a gran escala, cuyas consecuencias, los hachazos, llamados eufemísticamente recortes, en inversión presupuestaria autonómica, que afectan a sectores públicos, proporcionalmente muy feminizados, como la educación, la sanidad y los servicios sociales, han agudizado la penalización sobre las condiciones de vida de las mujeres, convertidas en víctimas de despidos masivos y selectivos, perjudicando especialmente a las que viven solas y se enfrentan además a cargas familiares. Y por último, los niños y adolescentes victimas de absentismo o fracaso escolar, que interrumpen de forma temporal o definitiva los estudios a lo largo de los ciclos educativos obligatorios o asisten a clase con preocupantes síntomas de desatención familiar, de los cuales la malnutrición infantil es el más evidente y alarmante. 

Todos estos segmentos poblacionales, anteriormente mencionados, que atraviesan en nuestros días una fase de precariedad económica relativa, desierta de esperanza, están predestinados, empujados por la desidia institucional, a cruzar el umbral de la exclusión social, que constituye la puerta de entrada al Cuarto Mundo. Tierra de la frustración, abrasada bajo el sol de la desesperación, donde mana la severa pobreza, brota la profunda miseria y se estanca y acumula la insana inmundicia.

Imágenes escalofriantes y dantescas grabas en directo en el primer mundo en terrenos cercanos donde se asientan, en régimen de ocupación o cesión, las comunidades discriminadas por motivos económicos y caracterizadas por proceder de etnias o culturas minoritarias en nuestro país. Panorama desolador y deprimente visto, por la televisión, como un documental sobre zonas desheredadas por el poder financiero, abandonadas a su suerte por el poder político y condenadas al subdesarrollo por el poder tecnológico, ajenas y lejanas a la comodidad de nuestro salón, desde donde la indiferencia cómplice de la mayoría de la clase media las observa firmemente posicionada sobre una falsa creencia, excesivamente extendida, que forma parte del ancestral ideario colectivo:

La seguridad, de que la pertenencia a la raza blanca y el acceso al nivel de civilización predominante, en el que se goza de una prosperidad material y también progreso científico y técnico, y en el que se disfrutan de unos usos y costumbres sobrevalorados como más racionales y elevados, nos acoraza contra cualquier tipo de virus económico que pudiera infectarnos de precariedad social.

Vacuna que pierde su capacidad de blindaje cuando nos asedia, ataca e invade un enemigo de mil y un rostro conocido y maldecido como “los Odiosos Mercados”. Capitalistas invisibles que no dan la cara y que están saqueando y desmoronando la fortaleza económica de la clase media, dejándola débil e indefensa e igualándola con el estamento inferior. Capa social que hasta ese instante solo despertaba, en la confortable vida del estamento intermedio de la pirámide social, dos actitudes bien diferenciados y opuestos que, aparte de la fría e insensible neutralidad, antes comentada, colaboran con el capitalismo para crear un submundo conformado por cinturones concéntricos de miseria que rodean a los grandes núcleos urbanos y que oprimen el presente y asfixian el futuro de los desafortunados, que les ha tocado morar en su interior, como castigo por nacer y ser los paupérrimos del Primer Mundo.

De los dos comportamientos antes aludidos como coautores del chabolismo occidental que junto al neoliberalismo han contribuido a generar y mantener este fenómeno social de terribles consecuencias para los ciudadanos que lo padecen, el primero hacia el que me gustaría expresar mi repulsa y preocupación es, sin lugar a dudas, la abominable y detestable fobia social discriminatoria que manifiesta una mezcla de sentimientos irracionales tan primario como el odio el miedo o el asco y tan destructivos para quien los cultiva en su interior como para la victima externa que los soportan a diario.

La segunda conducta rechazable es obviamente el paternalismo compasivo, que suscita en las almas generosas y piadosas la indigencia del prójimo, convertido en una práctica habitual, que coopera tradicionalmente con el mercantilismo para conservar las bolsas de pobreza, en las que vuelca su caridad, con la pretensión de tranquilizar la conciencia del primer mundo con el reparto entre los pobres de las migajas que a los ricos les sobran. Filantropismo solidario, mal entendido y mal empleado, llevado a cabo por mentes benefactoras, bien intencionadas, que peca de asistencialista y proteccionista y que visita en misión humanitaria periódicamente guetos, cuya trágica realidad perviviendo en el tiempo y compartiendo espacio con el Primer Mundo debería avergonzar a nuestros representantes políticos, elegidos democráticamente cada cuarto años, supuestamente de diferente tinte ideológico, para poner fin de una vez por todas a una dramática situación, ante las que ni siquiera se sonrojan. 

Zonas urbanas marginales y rurales deprimidas en eterno combate contra las fuerzas del mal, encarnadas en el desempleo crónico que, a falta de perspectivas reales, ha transformado la precariedad laboral en un mal endémico en toda Europa; la externalización de la gestión de los servicios públicos, privatización encubierta, que dificulta o imposibilita el acceso a la sanidad, la educción y la cultura gratuitas, universales y de calidad a los ciudadanos, tanto nacionales como extranjeros, inmersos en un proceso de pauperización progresivo e irreversible; la ausencia de unas políticas decididas y eficaces, que garanticen el derecho de toda la población, especialmente de la que se halla privada de recursos económicos propios, a la posesión de un hogar, en régimen de alquiler o hipoteca, que reúna las condiciones mínimas y dignas de habitabilidad; la aparición de deficiencias alimenticias, que desembocan en la subnutrición, particularmente preocupante en edad infantil y anciana por ser, estas dos etapas de la evolución física intelectual y psicológica del ser humano, los dos periodos existenciales en que la mujer y el hombre son más vulnerables, es decir, más susceptibles de contraer y desarrollar enfermedades crónicas o temporales de secuelas irreversibles provocadas por las carencias nutricionales; la negación o la restricción del derecho a recibir un volumen de agua potable que cubra las necesidades básicas diarias de consumo, limpieza e higiene individuales y colectivas que eviten la proliferación y transmisión o contagio de patologías ocasionadas o agudizadas por la escasez o falta de salubridad. Y por si todos estos factores no fueran suficientemente terroríficos actuando por separado, y sobre todo trabajando cohesionados y en equipo, se han unido al más poderoso y corrupto la administración que utiliza los fondos obtenidos, extorsionando a los contribuyentes, vía impuestos, a la desprotección social de la víctima antes expoliada. Planificada y maquiavélica estrategia lograda mediante el progresivo e inevitable desmantelamiento de los Servicios Sociales y del sistema de prestaciones de la Seguridad Social, dejando a la intemperie, abandonado a su suerte, al indefenso y desamparado sujeto al que primero se le ha despojado de todo menos de su dignidad por ser inherente a la mujer y al hombre, y por tanto inseparable de la condición humana. 

Todos estas armas de destrucción masiva, antes enumeradas y detalladas, se han coaligado ahora con la intención de perseguir un nuevo objetivo el exterminio de la clase media. Categoría social, a la que no le queda más remedio que aislada e indefensa unirse a ese Cuarto Mundo, del que ya damnificada por la estafa financiera forma parte conceptual y estadísticamente y con el que antes solo contactaba esporádicamente fruto de la lástima, del remordimiento de conciencia o con la intención sincera de empoderar.

Loable y juiciosa pretensión que facilita la integración mutua entre hermanos desheredados una vez que derribamos el muro psicológico de nuestros prejuicios construido a base de acumular y superponer ideas preconcebidas. Muralla mental que, tras ser derruida, nos permite descubrir una vez que se establece una corriente de empatía continua y reciproca y somos desgarrados en nuestro interior por el mismo dolor con igual intensidad y provocado por idéntica causa, que compartimos una misma, cruda y liberadora verdad: Todos somos el Cuarto Mundo, tanto los que nacieron condenados desde el vientre materno a vivir cercados, acosados y devorados por la miseria más extrema como los que hemos sido declarados a lo largo de nuestra vida culpables de pobreza severa y somos desterrados del estado del bienestar consumista a la exclusión social. 

Y no tenemos porque ser rivales, no tenemos que competir por los excedentes del capitalismo. Tenemos hambre, si, pero sobre todo de justicia social y también estamos indignados; pero no somos perros rabiosos que se tengan que disputar los despojos que caen del banquete que le costeamos rutinariamente a banqueros, políticos y empresarios. Debemos unirnos para combatir a un enemigo común porque todos tenemos el mimo sueño cruzar la brecha social mutada en un abismo profundo e insondable que nos distancia del Primer Mundo en una nube en forma de patera, no para hurtar su ostentosa opulencia, sino para reclamar, lo que en justicia nos pertenece, la vida digna que nos está robando a diario el neoliberalismo económico y sobre la que fundamentan su ilegítima riqueza. 

Demanda que se convertirá en nuestra arma más potente, con la que la ciudadanía, declarada en rebeldía, presentará batalla intermitente pero incesantemente hasta que se nos devuelvan los derechos sociales arrebatados y el estado del bienestar robado. Cruzada por la supervivencia de las libertades democráticas que el sistema neofascista imperante no podrá aplastar ni siquiera acallar por mucho que represalien a sus defensores. Incansables y resistentes luchadores que no se rinden y que no están dispuestos a permitir que se les condene de por vida, ni siquiera temporalmente, a ser recluidos en un gueto Autenticas cárceles sin muros físicos pero con barreras sociales, que los rodean y frenan la evasión masiva de los que intentan fugarse. Huida que se repetirá, por muchas veces que los vuelvan a encerrar entre los barrotes de la desesperación, hasta que logren el objetivo final: conseguir la libertad imprescindible para poder alcanzar sus sueños. Porque no existe persecución política, policial, legal o judicial que pueda destruir una idea mientras haya una sola persona en el mundo que crea firmemente en ella.



INTRODUCCIÓN


Pensamiento y esperanza que se convierte en una luz que guía a las oleadas migratorias que, escapadas desde el infernal Cuarto Mundo subsahariano, arriban hasta nuestras costas. Playas que, una vez superados el primer obstáculo, el dispositivo de control y vigilancia marítimo-terrestre, mutan en la puerta de entrada al paraíso occidental. Edén prohibido para los extranjeros indocumentados, por el que se mueven, libre y hábilmente a través de la vía de la clandestinidad, los más afortunados y previsores, en busca de familiares amigos o conocidos con los que se ha contactado previamente, que suelen constituir, la matriz originaria a partir de la cual se va entretejiendo la red de acogida y apoyo creada en el país receptor.

Tejido social limitado e incapaz de cubrir dignamente de modo indefinido la necesidades básicas del recién llegado, que al encontrarse en situación irregular y no reunir los requisitos preceptivos y abusivos para poder normalizar su estancia en el país de destino se ve abocado a la exclusión del derecho a trabajar y residir legalmente en el país elegido para establecerse de forma transitoria o definitiva. Marginación que le conduce directamente de nuevo a un Cuarto Mundo, al que parece estar fatalmente predestinado, sin escapatoria posible. Pero esta vez sin salir del territorio nacional elegido para labrarse un futuro y en él que pretendía cosechar, en un mañana no muy lejano, el porvenir que su tierra de procedencia le niega.

Pero desde el primer momento la aproximación del expatriado, en situación irregular, buscando refugio en las áreas urbanas del extrarradio, donde se asienta y prolifera la marginalidad resulta infructuosa y decepcionante, debido a que en la mayoría de las ocasiones se produce, como primera reacción, un rechazo o como mínimo un recelo injustificado hacia el inmigrante, recientemente aparecido, con intención de instalarse, al que se observa con una amalgama de sentimientos entremezclados, entre los que figuran la desconfianza, el miedo y el racismo, que generan una manifiesta hostilidad hacia el potencial vecino.

Extranjero, visto como un forastero intruso y rival, con el que tenemos la obligación de competir por alcanzar el récor soñado, es decir, un trabajo digno y estable. Meta prácticamente inaccesible por estar reservada, en la actualidad exclusivamente, a una élite de privilegiados del mundo de la política y las finanzas. Razón, por la que en la disputa por lograr una colocación remunerada no nos queda más remedio que conformarnos con la consecución de la medalla de oro, las cadenas opresivas de la explotación o el premio de consolación, los grilletes represivos de la precariedad laboral.

Lucha por la supervivencia entre ciudadanos locales y foráneos, en la que la combinación de sentimientos antes nombrados, agitados previamente por la mano diestra del fascismo, muta en un coctel peligroso y explosivo que estalla alterando la inestable coexistencia entre personas nativas y extranjeras. Enfrentamientos interétnicos, interculturales e interconfesionales, a nivel físico y verbal, que se inician, la mayoría de las veces, como una simple e irrelevante discusión personal; pero que, extendida y agravada por agresivos jóvenes de ultraderecha que caldean el ambiente con sus proclamas y mensajes incendiarios, xenófobos y racistas, acaba degenerada en violentos disturbios callejeros.

Cachorros, hijos políticos, criados y amantados por la mala madre, la ideología fascista, que más daño le ha causado a la pseudodemocracia española a lo largo de su breve historia; y que costeados y dirigidos por el capitalismo; y alentados por la impunidad policial, legal y judicial de la que gozan, cumplen una única misión, que ignorantes y ofuscados por el fanatismo ideológico, desconocen la mayoría de estos integristas nacionalcatólicos, que no es otra que favorecer los intereses del neoconservadurismo político. 

Corriente de pensamiento ideológico que en su vertiente financiera, se ha endiosado hasta el punto de no hacer acepción de personas, ideas o tradiciones que no le resulten rentables, es decir, que exclusivamente desea preservar el acervo cultural y los usos, costumbres y hábitos, que generen ganancias y mantener a los individuos de la especie humana que pueda exprimir hasta extraer el máximo jugo económico.

No debemos olvidar que el sistema capitalista, esa maquinaria global de consumir recursos, nos ha fijado a cada uno el instante, en que nos tiene que llegar la temida hora de la gran extenuación. Momento, en el que el hombre y la mujer sin más valor que un recurso productivo o una materia prima, empobrecidos al máximo, después de haber sido exprimidos hasta la última gota de nuestro capacidad física o mental de crear riqueza en beneficio de la minoría que se lucra a nuestra costa, somos desechados como mano de obra, incluso barata, y expulsados del estado del bienestar.

Terrible e indeseable trance, del que no se libran ni siquiera aquellos votantes ingenuos o afiliados ilusos que con la complicidad de su decisión electoral han encumbrado hasta la cima del poder al régimen neoliberal. Sistema fascista, del que ellos también se convertirán en victimas cuando sean tachados de vagos, maleantes e inútiles por una ciudadanía ultraconservadora y reaccionaria que no les perdona que hayan caído en la condición de improductivos. Pecado inaceptable, por el que serán valorados y tratados como objetos molestos inservibles e irrecuperables o en el mejor de los casos catalogados como sujetos potencialmente peligrosos. 

Clasificaciones ambas con igual resultado, puesto que las dos tienen, con el objetivo de prevenir la delincuencia o como mínimo de alejar la marginalidad, idénticas consecuencias para la persona afectada, ser primero repudiada y apartada socialmente y finalmente condenada al abismo infernal del Cuarto Mundo occidental, en el que los orcos fascistas quieren transformar las vidas de todos los ciudadanos, a los que el neoconservadurismo, independientemente de su origen geográfico, cultural o racial, considera una pesada carga para las arcas del Estado. Lastre que, en realidad, dificulta el crecimiento de las inmensas fortunas que políticos, banqueros y empresarios no dejan de amasar saqueando el cofre donde se guarda el Tesoro Público.

Erario, al que todos contribuimos, excepto evasores y defraudadores, dos de las especies de tiburones de guante blanco, que con su cruel y descomunal voracidad han provocado la actual recesión económica, hasta tal extremo que, si estas dos especies de criminales financieros declararan la totalidad de su patrimonio y tributaran la parte correspondiente en nuestra nación, España disfrutaría de superávit. Infames y avaros especuladores, cuyo delito fiscal nos cuesta, según estimaciones del colectivo de técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA), a cada contribuyente residente en nuestro país, tanto nacional como inmigrante, un incremento de 2.000 € anuales de media a la hora de de cumplir con nuestras obligaciones con el Fisco. Papa Estado, que se caracteriza por un excesivo, mezquino e implacable afán recaudatorio, que ha convertido a España, hoy en día, en la nación de Europa, y segunda del mundo detrás de Turquía, en la que más ha aumentado la pesada carga impositiva desde el año 1965. Esfuerzo tributario, que ha incrementado la presión fiscal hasta el 115% con respecto a ese año, habiendo ya subido previamente en 2007 un 153%, y que afectando principalmente a las rentas ganadas con el sudor de la frente obrera, tanto nativa como extranjera, patentiza una campaña premeditada y persecutoria hacia el estamento intermedio de la pirámide social. Rodillo recaudatorio con clavos que exprime a la vez que aplasta a una clase media que sumisa soporta, desde 2011, a uno de los tipos máximos de IRPF, el 52%, sin contar los gravámenes adicionales preceptivos en algunas comunidades, más elevados de la UE. Capa social intermedia sometida por parte, de la que acumula el poder financiero y político a un rodillo tributario que deja a la ciudadanía, dominada por una situación feudataria, propia del Medievo, sin recursos económicos, en beneficio de las rentas del capital que, privilegiadas fiscalmente, gozan de una carga impositiva que en el caso de las ganancias de las empresas oscilan del 1% de las SICAV al 10% del resto de corporaciones, debiendo realmente disfrutar las grandes de una retención del 30% y las pequeñas y medinas del 25%.

Elusión de las obligaciones fiscales, efectuada con el beneplácito y la connivencia de la Administración Pública y amparada en la infinidad de figuras legales que garantizan sustanciosas exenciones y desgravaciones fiscales, que empuja al Estado a obtener liquidez de la única fruta que aún puede prensar para extraer algún jugo, el salario del proletariado. Clase trabajadora abocada a través del desempleo, la precariedad laboral y la desprotección institucionalizada a la exclusión social, que constituye el Pórtico de entrada al avernal Cuarto Mundo. Dantesco asentamiento, a merced de las potenciales catástrofes naturales, de las prioridades electoralistas y partidistas de los gobernantes, y de los caprichosos e injustificados intereses policiales, donde se concentra y prolifera la pobreza más extrema. Emplazamiento inseguro, en que las víctimas del cataclismo financiero cíclico iniciado en el 2008 y provocado por la codicia del capitalismo salvaje, desplazados del bienestar del primer mundo, se encuentran, buscando refugio con los condenados, sin posibilidad de remisión, apelación o indulto, al destierro generacional y hereditario. 

Marginación social por razones económicas, étnicas y culturales, que tanto en zonas rurales como urbanas del Primer Mundo se ha transformado en una situación endémica de segregación, en la que, en contra de su voluntad se ven inmersos también los expatriados que vienen huyendo, desde los territorios de partida o origen, del hostigamiento, criminalización, encarcelación, asesinato selectivo y de las ejecuciones masivas por motivos políticos, religiosos y raciales, además de los conflictos bélicos, de la persistente y mortal hambruna y de la eterna miseria imperante en el Cuarto mundo africano, americano o europeo.

Fatídico infierno incrustado en el paraíso occidental, en el que caen empujados por el racismo, la xenofobia y la intolerancia tanto los inmigrantes en estado de ilegalidad como los extranjeros que finalmente logran penetrar en el edén de la normalidad después de superar un cúmulo de obstáculos topados en la vía estrecha y dificultosa que conduce a la ansiada legalidad. Senda repleta de contratiempos derivados de la ocultación y el anonimato, impuestos por la clandestinidad, que exclusivamente permite conseguir ocupaciones laborales, en régimen de esclavitud, rara vez y escasamente asalariadas o a cambio de techo y/o comida; acceder esporádicamente a condiciones habitacionales dignas, puesto que solo los más afortunados pueden disfrutar de un cuartucho alquilado en un piso compartido, la mayoría tienen que resignarse con convertirse en usuarios de las camas calientes o los pisos pateras o en el peor de los casos con habitar en un poblado chabolista; cubrir el aporte nutricional mínimo diario, imprescindible para no poner mortalmente en riesgo su salud física, a través de la caridad de la iglesia, el asistencialismo de las ONGs o el paternalismo de la administración; satisfacer las necesidades educativas, sanitarias y de asesoramiento legal gracias a la labor altruista y desinteresada del voluntariado profesional específico y cualificado para cada área. 

Afortunadamente, después de derrotar un sinfín de dragones, finalmente el dichoso y valeroso caballero expatriado culmina el proceso de regularización que le posibilita transcender de la valoración de simple individuo, al que nuestro gobierno neofascista le niega el ejercicio de las libertades recogidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a la consideración de persona, o lo que es lo mismo, de sujeto de derechos y deberes reconocidos en la legislación vigente.

Pero la felicidad dura poco o nada en el hogar del pobre y en cuanto el paro llama a la puerta del elegido, tanto si es nativo como extranjero, el Estado embarga nuestros derechos y confisca nuestras libertades, igualando con el trato dispensado a personas inmigrantes con nacionales, puesto que se convierte en el brazo gubernativo que ejecuta, sin discutir, las ordenes del capitalismo más despiadado e inhumano. Fiel vasallo que, siguiendo las premisas del neoconservadurismo deporta y confina dentro de la exclusión legal, social y económica a los sectores demográficos catalogados como improductivos, a los que menosprecia y maltrata como si fueran una rémora para el avance de la encallada nave de la economía global. Fascismo camuflado de pseudodemocracia que actúa de idéntico modo con la mano de obra que no es susceptible de ser explotada, motivo por el que es despreciada por el sistema neoliberal por considerarla como una amenaza. Clase trabajadora que es etiquetada y desechada, como mercancía peligrosa e inestable, por no estar dispuesta a resignarse y doblegase ante un empleo precario caracterizado por la movilidad, la flexibilidad y la temporalidad laboral, además de por la competitividad salarial y el abaratamiento de la contratación y el despido. Razonable descontento popular y lógica disconformidad ciudadana que son castigados y marginados socialmente con la reclusión dentro de las fronteras del cuarto mundo occidental que penaliza al preso privándolo de gozar libremente de las libertades fundamentales también, llamadas públicas, tales como la obtención de un trabajo justa y equitativamente remunerado, la posesión de una vivienda digna y adecuada, el acceso a una justicia, sanidad y educación gratuitas universales y de calidad, el disfrute de una alimentación diaria equilibrada, la garantía de un suministro de electricidad y agua potable ininterrumpido, salvo por cuestiones técnicas, la existencia en el entorno vital, tanto, personal, familiar como colectivo, de unos niveles mínimos de limpieza, higiene y salubridad indispensables para gozar de unas condiciones de vida saludables, y por último, y no por ello menos importante, la participación en las activadas comunitarias de tipo social, político, cultural y también en las destinadas al ocio y tiempo libre en el municipio, región o estado, en el que se resida.

Apropiación estatal y retención indebida, ambas atentatorias contra la legalidad constitucional, que deberían suscitar un levantamiento popular, pacífico y generalizado contra los auténticos responsables de la acelerada e imparable precarización social que estamos padeciendo en la actualidad. Movimiento que alce de su asentada e histórica postración a una ciudadanía que, en estado de rebeldía contra el enemigo común, abarque, sin distinciones, a todos los colectivos residentes en nuestra nación independientemente de su situación legal, de su grado de empobrecimiento, y de su procedencia geográfica, étnica, cultural y religiosa. Hombres y mujeres idénticos en dignidad que, obviando nuestras diferencias y abandonado el afán competitivo entre iguales, seamos capaces de unir nuestras fuerzas en un empeño común: Recuperar los derechos y libertades usurpados por el despótico neoconservadurismo dominante. Legítimo objetivo que nos empuja a dirigirnos al santuario de la democracia, cuyos muros protegen a los auténticos culpables de la situación de indefensión en la que nos hallamos frente a la dictadura del capitalismo, y tras los que mantienen cautivas a nuestras libertades, a las que violan diariamente, y raptados a nuestros derechos, a los que maltratan cotidianamente. Circunstancia, que revistiendo carácter de urgencia, nos obliga a acercarnos a la sede parlamentaria para reclamar, de forma no violenta, a los dos coautores del secuestro, al poder ejecutivo y a su cómplice, el legislativo, su inmediata liberación, de tal forma que una vez libres sean realmente accesibles para toda la población. 

Asedio incruento que aprovecharemos para exigir a nuestros representantes políticos que dejen de despojarnos de nuestros derechos y de arrebatarnos nuestras libertades; puesto que fueron elegidos por la soberanía popular para legislar y gobernar en beneficio del pueblo. Razón de peso por la que nuestros dirigentes comunitarios deberían estimar, como asunto prioritario, acordar, en el marco de la Unión Europea, unas directrices conjuntas, de preceptivo cumplimiento, que faciliten verdaderamente, dejando de lado la indecente y moderna hipocresía democrática, la libre circulación y residencia, además del derecho al trabajo, de los ciudadanos extracomunitarios. 

Normativa comunitaria, que debería completarse con la aprobación en cada uno los Estados de la Unión de una legislación que demuestre, de forma clara y evidente, la apuesta, decidida y sin trabas burocráticas, por unas políticas de inmigración caracterizadas por favorecer la regularización y la integración de la persona extranjera en el país de destino; por contemplar el fenómeno migratorio como una fuente de enriquecimiento económico, cultural y social para la nación de acogida; y por valorar el desplazamiento demográfico temporal o permanente como una oportunidad para el inmigrado para su desarrollo personal en el ámbito social y cultural y a nivel, intelectual, psicológico, educativo y profesional.

Pero, sin el menor atisbo de duda, para lograr la plena inclusión, en igualdad de condiciones, del expatriado en la sociedad de acogida resulta imprescindible, en primer lugar, dejar de ver al diferente, en general, y al inmigrante, en particular, como una amenaza. Sujeto supuestamente peligroso, al que se criminaliza, sin justificación racional alguna, como medida preventiva.

Y, en segundo lugar es de vital importancia que la Unión Europea, como garante y firme defensora de los valores democráticos a nivel internacional, dé una llamada de atención, denuncie públicamente y sancione, por ese orden, a los Estados miembros que, como en el caso de Austria, no respeten la Declaración de los Derechos Humanos.



TESTIMONIO: 
AUSTRIA DEPORTA A LA MUERTE


Desde hace dos decadas están teniendo lugar ocupaciones de iglesias por refugiados de diferentes países europeos con el objetivo de presionar a las autoridades para que se les reconozcan sus derechos básicos.

Es el caso de más de medio centenar de refugiados provenientes de diferentes países como Pakistán, Afganistán, Bangladesh, Marruecos que se han manifestado de manera noviolenta en Viena para luchar por sus derechos como seres humanos: derecho al trabajo, a ser legales, a vivir fuera de la guerra y el terror, del hambre y de la miseria. Sin embargo, el gobierno austriaco y las leyes europeas que éste sigue no les han considerado como tal. 

Los refugiados, con el apoyo de la comunidad cristiana y del cardenal Christoph Schönborn, han estado protestando desde septiembre de 2012 de maneras diversas, con 2 meses de ayuno voluntario, huelgas de hambre y manifestaciones. En una rueda de presnsa convocada por los solicitantes de asilo en la huelga de hambre que realizaron en diciembre Khan Atalah expresaba: “No queremos caridad, lo que queremos es trabajar y pagar nuestros impuestos.”

Pero todo esto no es suficiente, no es valido puesto que el gobierno austriaco decidió deportar el 29 de Julio a 10 de los refugiados. La deportación significa la muerte para muchos de los ellos, quienes se han posicionado contra el régimen taliban. A la vuelta les espera la cárcel, las torturas. Y, muy posiblemente, la muerte. ¿Somos conscientes de ello?

El cardenal austriaco, que se encuentra a 10000 km de su país, en las Jornadas Mundiales de Juventud en Brasil con el Papa, conoce bien la situación de los refugiados y hoy por la mañana ha expedido el comunicado claro de que se paren estas deportaciones. Y pidiendo que “no se contradigan las reglas de la ley y de la humanidad (…)

Las útimas noticias que tenemos desde Viena nos iinforman de que se están llevando a cabo las deportaciones de 8 de los refugiados de origen pakistaní, sus compañeros han comprado pasajes en los vuelos en los que serán deportados para tratar de pararlos de manera noviolenta. Nos piden que informemos de lo que está sucediendo.

jueves, 1 de agosto de 2013

FRENTE INVOLUCIÓN, REVOLUCIÓN


No es de extrañar que el modelo económico europeo de austeridad tenga en el punto de mira al Sistema Educativo Español, un jugoso negocio que generaría pingües beneficios, si, finalmente, se lograra la privatización de la Educación, o, por lo menos, reducirla a la mínima expresión.

Pablo Martínez Vicente.
Estudiante de Filología Hispánica


El reciente nombramiento del Consejero de Educación, Universidades y Empleo, D. Pedro Antonio Sánchez, ha creado una serie de especulaciones acerca de si seguirá la misma línea de su antecesor, D. Constantino Sotoca, o llevará a cabo una gestión innovadora. En la entrevista que concedió al diario murciano “La Verdad”, deja claro que comulga con las ideas del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, D. José Ignacio Wert. No nos pilla por sorpresa.

No es ninguna casualidad que al mismo tiempo se haya hecho público un comunicado firmado por los ambos rectores de la Universidad de Murcia y de la Universidad Politécnica de Cartagena manifestando la grave situación de incertidumbre sobre el Sistema Público Universitario. No nos pilla por sorpresa.

Otra voz que ha manifestado su preocupación acerca de la delicada situación de las universidades: D. César Oliva Olivares, Director del Teatro Circo de Murcia y Catedrático de Teatro en la Universidad de Murcia. En su artículo <<La burbuja universitaria>>, publicado en el diario “La Verdad” (28 de julio 2013), realiza una crítica en dos direcciones: en primer lugar, cómo el sistema de autonomías ha marcado diferencias comparativas entre universidades y el florecimiento de universidades privadas al amparo del modelo anglosajón, cuyo único afán ha sido hacer caja y repartir títulos a diestro y siniestro; en segundo lugar, la implantación del Plan Bolonia en los programas curriculares y guías docentes de las universidades, además de su desarrollo en estos tiempos de crisis económica. Hemos pasado de aquella idea romántica de la universidad como centro del saber a una mera empresa que hace caja.

El ensayo “Informe Lugano”, de la pensadora y activista estadounidense,Susan George, no hace otra cosa que señalar lo que todos sospechamos. La activista advierte de que "la democracia está en peligro ante el ataque de la clase de Davos: una clase transnacional desvinculada de la suerte del resto de la sociedad y compuesta por las altas finanzas, las empresas transnacionales y algunos gobiernos que consideran que la democracia es demasiado lenta".

No es de extrañar que el modelo económico europeo de austeridad tenga en el punto de mira al Sistema Educativo Español, un jugoso negocio que generaría pingües beneficios, si, finalmente, se lograra la privatización de la Educación, o, por lo menos, reducirla a la mínima expresión. La codicia de esta casta financiera no conoce límites. Y como las aulas son el espacio donde no sólo se forman los estudiantes, sino que también se modelan su capacidad de raciocinio y su percepción del mundo, se obtendría otro beneficio adicional: ciudadanos teledirigidos al servicio del mercado capitalista, acérrimos defensores de un sistema que les oprime y que promulga una sociedad de clases, individualista e insolidaria. 

Cabe preguntarse qué hay detrás de esa doctrina que abandera la excelencia de la enseñanza, porqué se utilizan las estadísticas del fracaso escolar precisamente ahora, para atacar el modelo educativo que garantizaba la atención de la diversidad de los distintos alumnos, profesores y padres, en el marco de unos valores por la igualdad de oportunidades, y qué oscuros intereses se nos ocultan bajo el pretexto de reformas y crisis. 

Sospecho que desde la Educación se quiere construir una sociedad donde el dogma del esfuerzo actúe como filtro y se descarte a los “malos estudiantes”. Aparentemente, esta idea parece inofensiva, pero me pregunto a qué tipo de educación aspirarán aquellos ciudadanos con menos recursos, sin derecho a recibir una beca, que se vean obligados a combinar estudios y trabajo, aún a sabiendas de que se arriesga a que su rendimiento académico se resienta. O aquellas personas, con necesidades especiales, a causa de alguna discapacidad. ¿Realmente se tienen en cuenta las circunstancias personales de cada alumno o se quiere utilizar el ámbito educativo como laboratorio desde el que crear una raza superior de estudiantes sobradamente preparados para exhibirlos como trofeos? En opinión del flamante Consejero de Educación, Universidades y Empleo, recomienda a los jóvenes que salgan a formarse y cualificarse fuera, para que después regresen al país… de vacaciones, supongo, porque los índices de desempleo juvenil es desalentador y cualquier declaración de estos políticos que nos gobiernan se aproxima más al sarcasmo que otra cosa. 

¿Hacia dónde se volverán las personas sin formación? Mirarán al vecino, al inmigrante que tienen al lado... Desgraciadamente, es una reacción que ya hemos visto y para la que hemos de estar preparados.

Esta involución social, creadora de ricos y pobres, de privilegiados y miserables, de vuelta a tiempos que ya se creían superados, usurpadora de derechos conquistados, siempre utilizara como mecanismo de control el miedo. Pero ante el miedo, no nos queda otra alternativa que la rebeldía, porque está en juego la democracia y todo lo que hemos hecho desde el siglo XVIII. Todo aquello que los europeos hemos hecho desde el fin de la II Guerra Mundial. Todo lo que los españoles han hecho desde el final del régimen franquista. Debemos reaccionar y unirnos antes de que sea demasiado tarde.




viernes, 5 de julio de 2013

EL CÍRCULO DEL SILENCIO: UN GRITO ENSORDECEDOR QUE DESPIERTA CONSCIENCIAS I


I. VIERNES, 5 DE JULIO: 

LA HUIDA DESESPERADA Y MORTAL DE 72 REFUGIADOS LIBIOS EN UN CAYUCO 




INTRODUCCIÓN 


El pasado viernes, día 5 de Julio, participe por primera vez en una actividad reivindicativa, que viene celebrándose en Murcia desde hace dos años. Ciudad pionera, que junto con Madrid importó e inició en nuestro país un acto solidario y pacífico de concienciación, divulgación y protesta social en defensa del derecho de toda persona a la libre circulación y elección de residencia, reconocido por el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH). 

Esta iniciativa colectiva, consistente en una concentración en torno a una serie de fotografías y lemas, contenidos en pancartas y carteles, nació a finales de 2007 en la localidad francesa de Toulouse y fue bautizada como “Círculo de Silencio”. Acción de sensibilización social, que surgió como una manifestación noviolenta de repulsa de un reducido grupo de valientes ciudadanos, dispuestos a mostrar su rechazo hacia las legislaciones estatales en materia migratoria, que se han ido transformado progresivamente en unas auténticas leyes antipersona. 

Cuerpos legislativos cada vez más restrictivos y deshumanizados, que se han convertido en herramientas privativas de los derechos fundamentales y represivas de las libertades esenciales, y que se han visto transformados en un compendio de leyes antiinmigrantes, que en la actualidad atentan contra la integridad física, moral y psicológica de unos seres vivos, que llegan hasta nosotros, de unos seres vivos, que llegan hasta nosotros, hambrientos de derechos humanos y sedientos de libertad.

Inocentes víctimas declaradas culpables de ser los paupérrimos, los más pobres de entre los pobres, los parias, los miserables de nuestra sociedad moderna y progresista con los agravantes acumulativos de proceder de otra raza, cultura, idioma o religión. 

De este modo se materializa la más insensata y brutal paradoja legal y judicial de nuestro tiempo, fruto de la necedad política de nuestros gobernantes, que condena y mantiene, separados por el muro de la incomprensión y las alambradas del racismo, en el desamparo legal y social más absoluto a los sectores de la población más desprotegidos, de los cuales los extranjeros que cruzan nuestras fronteras, huyendo perseguidos por la hambruna, la miseria, las epidemias o por el fanatismo ideológico religioso o político, que provocan interminables conflictos bélicos, son, sin lugar a dudas, los más vulnerables. 

Fragilidad humana del cuarto mundo, que se rompe en mil pedazos cuando se estrella contra el inclemente y salvaje oleaje de la indiferencia ante el silencio cómplice del primer mundo y acaba arrojada en la fosa común del olvido, en que ha mutado el Estrecho para las vidas que se pierden para siempre intentado atravesarlo. 

Existencias humanas truncadas y apagadas para siempre por la muerte más inhumana, que permanecen vivas en la memoria común del entorno familiar vecinal y social, que les vio abrir los ojos a la luz del sol y que solamente conserva un vacio infinito, oscuro y tenebroso como único lugar de referencia en el que recordar y llorar a los seres amados. 

Un mar de lágrimas, que alimenta el océano que distancia de la tan ansiada prosperidad a los hijos, maridos, hermanos y amigos, etc., que partieron deslumbrados buscando el dorado Occidente o cegados por la penuria o la precariedad, convertida en su pan de cada día y su única esperanza de futuro. 

Incalculables vidas, cuyo fuego vital se ha extinguido definitivamente, o se encuentra en paradero desconocido; pero que periódicamente vuelven a iluminar nuestras conciencias desde las fotografías y velas, que en los Círculos de Silencio nos recuerdan que una de las mayores tragedias del presente posee multitud de caras. Rostros marcados por dos profundos sentimientos; por un lado el sufrimiento tan insondable como la franja marítima, mutada en una interminable tumba colectiva, en la que han abandonado parte de su corazón hundido con el compañero de viaje desaparecido; y por otro lado la ilusión inmensa de alcanzar el anhelado porvenir, tras tocar con sus pies desnudos la tierra de promisión. 

Pero el edén prometido experimenta una honda metamorfosis desde el primer momento en que el inmigrante, en situación irregular, agradecido y extenuado besa arrodillado el espejismo de un nuevo e idílico suelo repleto de brotes verdes. Paraíso irreal, que se presenta ante su vista agotada y desorientada, como consecuencia y síntoma de la insolación, desnutrición y la deshidratación padecidas en ese momento y agravadas en infinidad de casos por un estado altamente febril. Preocupante cuadro diagnostico, provocado por los inacabables días sometidos a un insoportable tormento, durante incontables horas, castigados por un sol abrasador sin ningún tipo de protección y desprovistos de agua dulce y de los víveres imprescindibles para garantizar la subsistencia a lo largo de la travesía en patera. 

Embarcaciones rústicas de escaso calado, que en innumerables ocasiones naufragan, sucumbiendo con ellas los sueños de una alarmante cantidad de viajeros, de los cuales en esas trágicas ocasiones sólo una ínfima parte consigue pisar la suave y calmante arena. Tierra cuyo primer impulso es acogedor y hospitalario hacia el damnificado entregado por el mar a nuestro cuidado y que en un arranque de solidaridad y generosidad se desprende y dona gustosa y satisfecha, ante una situación de emergencia, cuanto posee que no le resulta imprescindible. 

De este modo los frágiles, débiles y sufrientes recién llegados disfrutan de la confortable armonía con sus semejantes que produce el recibir las atenciones y primeros auxilios de los bañistas locales y de los turistas nacionales o foráneos. Personas, que se caracterizan por su amabilidad y hospitalidad y que comparten un mismo espacio con los ciudadanos que aterrizan en nuestro país por motivos económicos, es decir, con el comprensible propósito de mejorar las condiciones de vida, dejadas atrás en su comunidad o nación de procedencia. 

Ante este último sector de la población el Estado manifiesta una doble actitud, distinguiendo claramente los que vienen a España a lucrarse legalmente, etiquetados como extranjeros, considerados como invitados, huéspedes o vecinos de lujo, y tratados como de primera clase, a los cuales se les allana y alfombra de rojo el camino, concediéndoles todo tipo de privilegios fiscales y facilidades legales, que les permitan afincarse y lograr la nacionalidad española. 

Sin embargo nuestro Estado relega, en cambio, a una segunda categoría de extranjeros a los seres humanos que son sometidos a un trato vejatorio y discriminatorio por el insignificante hecho de entrar ilegalmente a subsistir, menospreciados como inmigrantes. Personas a las que progresivamente se les priva de todos sus derechos y se les interpone toda clase de trabas burocráticas, legales y judiciales que obstaculicen la senda conducente a la tan perseguida y reivindicada regularización. Situación que abre las puertas a poder residir y trabajar en territorio español sin ser policial y legalmente acosado. 

Los dos tipos de inmigración, anteriormente descritos, generan riqueza; sólo que en el caso del primero, los beneficios producidos de la actividad empresarial se acumulan, a través de la evasión o el fraude fiscal, en forma de ganancias concentradas en pocas y avariciosas manos en un paraíso fiscal o en el país de origen del inversor. Naciones en la mayoría de las ocasiones con unos índices escalofriantes de empobrecimiento endémico, en aumento de forma alarmante, debido a que el flujo de ingresos, que atraviesa sus fronteras es acaparado por la oligarquía financiera, que rige los destinos de los países más pauperizados de la Tierra. 

Pueblos, víctimas, de modo intermitente, de los más sangrantes y crueles conflictos bélicos, de carácter fratricida y genocida, fomentados o amparados por regímenes políticos o militares autoritarios y permitidos por la comunidad internacional; de las intensas y prolongadas sequías, que favorecen el avance de la desertización, que vuelve amplias zonas de terreno fértil en improductivo; y de las persistentes hambrunas, que generan o acentúan trastornos alimenticios, tan preocupantes, como la desnutrición, y que agravan pandemias, de origen infeccioso, tan extendidas, como la malaria. 

Todas estas terribles plagas tan devastadoras diezman poblados enteros y arrasan regiones completas, dejándolas absolutamente deshabitadas, que son abandonadas al carecer o desparecer los recursos naturales y materiales básicos para cubrir la supervivencia. Capacidad de resistencia ante las adversidades para superar las duras y mortales pruebas, antes mencionadas, que se conforma con sobrevivir. Mínimo, que se transforma en la lógica y humana aspiración por alcanzar un nivel ínfimo de economía de subsistencia, fundamentada en explotaciones domesticas agrícolas y ganaderas para el autoconsumo o el trueque, cuando reciben, la inmensa mayoría de las veces, como exclusiva fuente de ingresos la parte sobrante del salario del afortunado familiar, que ha encontrado una ocupación remunerada en el Dorado Occidente. 

Marido, padre, hijo o hermano que envía, al hogar dejado en su país de origen, el recortado salario que queda tras restarle la cantidad que escasamente permite hacer frente a los gastos mensuales fijos y la parte, acordada con el traficante ilegal de inmigrantes, del escandaloso, desproporcionado y esclavizante compromiso contraído con dicho contrabandista. Deuda adquirida con un explotador, integrante de una de las mafias que se lucran comerciando con vidas humanas, que tratándose de personas subsaharianas oscila desde 600 hasta 3.500 euros, dependiendo del nivel de seguridad y del grado de comodidad del medio de transporte acuático elegido para atravesar el Estrecho y de la peligrosidad y la longitud de la ruta terrestre escogida para llegar al punto costero de partida rumbo a un destino desconocido. 

Travesía realizada en cayucos y pateras en condiciones infrahumanas y de hacinamiento para aprovechar hasta el último hueco del limitado espacio, intentando obtener, los actuales negreros, la máxima rentabilidad económica en cada trayecto. Viajes que actualizan, con sus similitudes y diferencias, el martirio sufrido en un pasado no muy lejano por los esclavos privados de libertad, embarcados contra su voluntad y tratados como mercancías durante el recorrido que les conduce a un futuro incierto, donde les aguarda impaciente la explotación laboral que ejercerá sobre ellos sin piedad el capitalismo salvaje. 

Sistema materialista, que cosifica al género humano, al considerar al hombre y la mujer como simples agentes generadores de riqueza, valorados por su capacidad de producir en proporción a la inversión económica efectuada en concepto de costes salariales y abandonados a su suerte cuando son catalogados de inútiles. 

Imperialismo financiero agresivo que recorre e invade nuestro planeta globalizado y llega hasta el último rincón de la Tierra. Se trata de un sistema económico que viola las normas imperativas del Derecho internacional, que derriba las barreras fronterizas políticas, que derroca de forma violenta o destituye de manera pacífica a los representantes de la soberanía nacional democráticamente elegidos, suplantándolos o convirtiéndolos en gobiernos y parlamentos títeres y que además levanta vergonzosos muros físicos o ideológicos construidos por el fascismo económico 

Dictadura conocida técnicamente como corporatocracia de la que huyen los habitantes del Cuarto Mundo, hartos de ser víctimas sin escapatoria de corrompidos regímenes políticos cómplices, aliados o sometidos por el neoliberalismo económico, impuesto por un reducido grupo de familias multimillonarias que poseen y controlan, desde hace dos siglos, los monopolios del sector industrial y bancario más poderosos a nivel internacional. Corporaciones y multinacionales regidas por una élite de capitalistas que dominan, de facto, el poder económico y político, sometiendo a vasallaje a los gobiernos y parlamentos nacionales y al resto de la población mundial. 

Mujeres Hombres que pasan a ser estimadas como simples individuos masculinos o femeninos de la especie humana cuando se llama movimientos migratorios a su imperiosa necesidad de abandonar su hábitat natural, empujados por unas condiciones de vida extremas. Seres humanos, con nombres y apellidos, que pasan a ser considerados meros datos demográficos cuando se intenta cuantificar, a través de promedios o estadísticas, el volumen de sujetos desplazados en un periodo de tiempo concreto. 



TESTIMONIO: 

LA HUIDA DESESPERADA Y MORTAL DE 72 REFUGIADOS LIBIOS EN UN CAYUCO 


Razón, por la que no debería extrañarnos el comportamiento de los efectivos militares marítimos y aéreos de cinco países de la OTAN, entre ellos España, que en marzo de 2011 se negaron a rescatar o como mínimo prestar el auxilio imprescindible, que hubiera evitado el fallecimiento de 63 de los 72 ocupantes de una patera que se encontraba sin rumbo y a la deriva y que huía de la guerra civil libia. 

Cayuco, desde cuyo interior los desesperados subsaharianos demandantes de socorro, al verse desprovistos de combustible y alimentos tanto sólidos como líquidos para poder proseguir su trayecto con garantías de éxito, tuvieron que soportar atónitos la desgarradora experiencia de contemplar desfallecidos como tanto embarcaciones civiles (dos barcos de pesca) como militares (un buque de guerra y una patrullera) optaban por ignoran sus peticiones de auxilio. 

Asistencia caritativa e insuficiente, que exclusivamente recibieron desde el cielo, gracias a la aparición de un helicóptero que se limitó a lanzar una cuerda. Soga, atada a la cual descendió desde las alturas un recortado maná, consistente en seis botellas de agua y unos escasos y ridículos paquetes de galletas a repartir entre 72 sedientos y famélicos comensales, la mayoría de los cuales, hasta un total de 63, celebraron su última comida y disfrutaron de su sueño postrero y más reparador a lo largo de los siguientes días. Reconfortante y dulce siesta en el hondo regazo de la hipotermia que los transportó al confortable paraíso onírico deseado, del que sólo se regresa cuando somos recordados o evocados. 

Como sucederá cuando los nueve supervivientes de la tragedia anteriormente relatada resuciten a las víctimas de la crueldad humana, al revivir con sus testimonios los 16 días padecidos a bordo de la lancha a motor absolutamente desorientados y habiendo perdido por completo el control de la barcaza. Esquife, mutado en un auténtico infierno flotante, a merced del oleaje y paradójicamente abandonado a su suerte por las Fuerzas aéreas y navales, que se hallaban realizando una acción humanitaria, en la primavera del 2011, en una de las zonas más fuertemente militarizadas y vigiladas del planeta en aquel momento. 

Operación, puesta en marcha por la OTAN, para garantizar la seguridad de la población civil libia, en la que participaron las cinco naciones europeas, España, Reino Unido, Francia, Holanda e Italia, en las que el pasado 18 de junio se presentaron simultáneamente querellas criminales, extensible a otros responsables que puedan aparecer conforme avance la investigación, contra los negligentes cuadros de mando de los navíos, a los que se les acusa de incurrir en un delito de omisión de socorro, cuyo resultado fue la dolorosa y lenta muerte por inanición y deshidratación de 63 personas. 

En el caso de España, la demanda penal por denegación de auxilio a personas especialmente protegidas, incumpliendo una obligación establecida en distintos convenios internacionales ratificados por nuestro Estado y regulada por nuestro propio ordenamiento jurídico, fue interpuesta ante la Audiencia Nacional contra el comandante y oficiales al frente de la fragata Méndez Núñez en el momento de producirse los hechos denunciados, acaecidos en marzo del 2011. 

Mes que principió un fatídico periodo, concluido a finales de octubre de ese mismo año, coincidiendo con la victoria del bando rebelde sobre las tropas del líder libio Muamar el Gadafi, durante el que más de 700.000 civiles afectados por este conflicto partieron desde costas norteafricanas. Refugiados que abandonaron el infierno bélico reinante en suelo patrio, buscando asilo político o al menos cobijo, cruzando un mar de dificultades, llamado Mediterráneo, reservadas en exclusividad para estos indefensos y atrevidos marineros que aspiran arribar a un puerto conocido como Porvenir que les da la espalda nada más atracar en él. 

Dorado Capitalismo, que en el cuarto mundo nos empobrece y exprime hasta la última gota de sangre, impidiéndonos o prohibiéndonos hasta la subsistencia; y que en el primero nos vende los recursos que antes nos ha robado y explotado y se enriquece negociando con el bienestar arrebatado y por último nos promete y rara vez concede la prosperidad. 

Deslumbrante y colosal Ídolo que ejerce una irresistible, morbosa y comprensible atracción sobre los que sólo sus vidas poseen y están dispuestos a arriesgarlas o sacrificarlas para alcanzar un paraíso terrenal o celestial. 

Edén, éste último, al que, según sus creencias, ascendieron las 1.500 víctimas de la revolución libia que, según estimaciones de ACNUR, perecieron intentando escapar de la confrontación armada y sus terroríficas consecuencias, tales como la vulneración sistemática de los derechos civiles, hasta niveles clasificables como de crímenes de tortura, de guerra y de lesa humanidad. 

Atrocidades inhumanas, tales como la utilización de la violencia sexual como un método de humillación y dominación del contrario. Prácticas generalizadas en ambos bandos, de las que pretendían lógicamente escarpar los 63 sacrificados para satisfacer la odiosa indiferencia y la imperdonable incomprensión de unos mercenarios inmorales e hipócritas, que coordinados por la OTAN, ponen sus armas al servicio del más noble ideal imaginable, salvaguardar la paz y la armonía entre las naciones. Soldadesca asalariada, ociosa y negligente, supuestamente formada por profesionales de su oficio, que debe estar dispuesta a arriesgar sus vidas para proteger otras; pero que, por el contrario, se lavó las manos en el mismo mar de silencio, en que derramaron, los 63 mártires, su existencia física. Oscuro Mediterráneo, de aguas profundas, que los maquiavélicos militares, ruines y mezquinos, esperaban, que tragándose hasta el último testigo, que pudiera algún día delatarlos en el futuro, fuera la sepultura anónima que condenara al olvido una de las manchas más negras, vergonzosas y reprobables en el expediente de actos de servicio, teóricamente humanitarios, de nuestras Fuerzas Armadas 

Pero esta historia, afortunadamente no termina aquí, con este final tan trágico y desalentador; sino que se prolonga hasta nuestros días. Momento, en que se está escribiendo un nuevo, esperanzador y transcendental episodio, que se inicia con la aparición de un mal sueño. Autentica pesadilla, en la que los fantasmas del pretérito despiertan de su letargo y vuelven dos años después, en el presente, a atormentar la conciencia, si no se la hubieran vendida al Ejército, la Patria o el Estado, de los demonios uniformados que los empujaron al abismo de la desaparición. Pozo sin fondo del olvido, del que ahora retornan las inquietantes sombras del pasado, privadas de paz y sosiego eternos, para intranquilizar el descanso y el mundano solaz de los mandos castrenses, que por muy alto grado de responsabilidades y compromiso que ostenten, en el escalafón militar, siempre se escudan en el cumplimiento del deber, de las órdenes recibidas o de la misión encomendada, para justificar las más graves y flagrantes violaciones de los derechos humanos, la legalidad internacional y el Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados, vigente desde 1967

Exiliados que, en el caso de los 63 subsaharianos expulsados de territorio libio, fueron empujados posteriormente a la muerte y a la invisibilidad física, por una misión pacífica de protección civil, bendecida por la ONU, que sólo les permite clamar la verdad de su trágica historia, gritar su sed de justicia y luchar legalmente por la restitución de su pisoteada dignidad humana a través de las voces de los 9 supervivientes que les han rescatado, en la actualidad, del desconocimiento, que de su terrible experiencia y de su fatal y doloroso desenlace, tenía la opinión pública y los medios de comunicación occidentales. Amnesia colectiva en el que la complicidad de la coalición internacional desplegada, en misión humanitaria, como garantes de la pacífica y democrática convivencia, planeaba sumir la existencia de una aciaga fecha, el día de autos, como prolongación del comportamiento criminal con el que ignoraron una patera a la que, en lugar de prestar auxilio, dieron la espalda y entregaron a la muerte más lenta y despiadada. 

Épica odisea, en el transcurso de la cual recibió exclusivamente, como asistencia en respuesta a su petición de socorro, una limosna consistente en seis botellas de agua y unos escasos paquetes de galletas. Maldito y mezquino ágape, en que el rico y generoso Norte invita, para tranquilizar su conciencia, a su vecino pobre y agradecido del Sur, a comer sus sobras. Excedentes comunitarios compartidos en el cuarto mundo desde la fraternidad y degustados en el agonizante continente africano sintiendo cercano y familiar el aliento mortalmente gélido de una convidada inseparable. Hiena que se alimenta del pulso vital de aquellas presas, a las que la solidaridad y la cooperación internacional no llega, o sólo sirve, convertida en negocio con el que se lucran los intermediarios o acaparada por manos negras gubernamentales, para retrasar lo inevitable 

Buitre que se posó sobre el indefenso cayuco y se cebó con los inermes y moribundos pasajeros, que halló a bordo, quienes únicamente pudieron resistir el ataque mientras la debilidad, que proporcionó a sus cuerpos y mentes alguna galleta y la posibilidad de que les toque un trago de agua, pudo oponerse a la fortaleza de un enemigo letal que avanzó implacable. 

Fiera, de insaciable apetito, que siempre está esquelética, y que se cobró dos nuevas vidas, una de ellas justo en el momento desembarcar y la otra en prisión, reduciendo el número de supervivientes a 9 después de que la barca, arrastrada por las corrientes que añoraban la costa libia, fuera devuelta, en contra de su voluntad, a la tierra de la que anhelaba huir. País hostil con los inmigrantes subsaharianos, a los que los rebeldes y revolucionarios del Consejo Nacional de Transición acusan de ser colaboradores del depuesto régimen y mercenarios al servicio de Muamar El Gadafi. 

Motivo, por el que las personas negras son perseguidas, apresadas y encarceladas en cuanto pisan suelo libio, como les sucedió a los protagonistas de esta historia. Nueve Ciudadanos que fueron liberados tras pasar un corto periodo de tiempo entre rejas y de los que la mayoría no estaban dispuestos a renunciar a su sueño de reclamar o conquistar esa mínima porción de bienestar a la que todos tenemos derecho por el simple hecho de haber nacido; y que además estaban deseosos de beneficiarse y contribuir al desarrollo material, científico y tecnológico del que se goza en el Viejo Continente y también de aportar y disfrutar del hipotético progreso social y moral logrado en Occidente. 

Afán de superación admirable y razonable, al que se suma la legítima aspiración de alcanzar justicia para los supervivientes y, en calidad de póstuma, para los que sólo después de muertos pueden soñar con disfrutar de lo que en vida se les privó, un trato justo y equitativo, en los cinco países, pertenecientes a la OTAN, cuyas embarcaciones militares quebrantaron el derecho internacional vigente y la legalidad en vigor en cada uno de los Estados implicados en la misión de paz. Deber moral, en el transcurso del cual rehusaron rescatar o como mínimo asistir a una yola a motor, a la deriva, en situación de peligro inminente, que había solicitado auxilio y de cuya presencia el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Italia ya había alertado a la dotación de navíos de la OTAN que operaban en la zona. 

Por todas las causas previamente citadas, nuestros 9 héroes, no desistieron de su peligroso empeño de fugarse de una tierra, que incita a la población autóctona a cometer crímenes de odio racial, con absoluta impunidad, contra los inmigrantes de raza negra. Y de este modo, empujados por el instinto vital de supervivencia y por un elevado y legítimo concepto de la justicia universal que debe investigar, perseguir y castigar a los culpables allí donde se encuentren o escondan, emprendieron un peregrinaje, que atravesando el vecino Túnez y un mar de obstáculos les condujo hasta Europa. 

Tierra de oportunidades que dos años después, el 18 de junio del 2013, les abre las puertas del paraíso judicial, donde esperan se les reconozca el derecho a recibir el trato justo, digno y humano que, en la primavera de 2011, se les conculcó; y se declare culpables y condene a los criminales, que se lo negaron, a la pena máxima estipulada, por nuestro ordenamiento jurídico, para estos delitos de extrema gravedad, que atentan contra la humanidad de unos seres vivos indefensos, en una situación de máxima vulnerabilidad. 



CONCLUSIÓN 


Hermanos, que el Destino, Dios, Alá, o la diosa Fortuna, llámese como se quiera según las creencias, la fe o la religiosidad de cada uno, tuvo el deseo justificado según un plan, que escapa a nuestro entendimiento, o el capricho de dejar actuar al azar a la hora de decidir dónde nos tocaba nacer a cada uno. De tal forma que los que venimos al mundo en un entorno material privilegiado, con toda clase de comodidades y facilidades, no deberíamos hacer que se sientan culpables, obligándoles a cargar, con el pesado fardo de la responsabilidad de su mala suerte económica, a nuestros hermanos subsaharianos más desfavorecidos, en los que las circunstancias adversas se cebaron desde la primera fase de su subdesarrollo humano en un seno materno desnutrido y en un ambiente familiar y social empobrecido 

Por esta razón no debemos cerrar los ojos ante un desgarrador infortunio ni taparnos los oídos ante un atronador silencio que periódicamente, cada vez con mayor frecuencia visita nuestras acogedoras costas, y que a algunos sólo conmueve superficialmente, o como mucho remueve la conciencia; pero que a otros nos traspasa el corazón e, inundando nuestra sensible y receptiva mente de dolor empático, nos hace ser conscientes y nos recuerda que la solución a una de las asignaturas, el progreso material del Sur, que tiene secularmente pendientes, una sociedad, la del Norte, que presume ostentosamente de ser la más avanzada y democrática, debe ser urgente, global, equilibrada y en origen. 

Hipócrita presunción que no se corresponde con la realidad, debido a que el mundo occidental no está dispuesto a abandonar su avaricioso y deshonesto empeño de perpetuar el neocolonialismo y las grandes potencias tampoco quieren renunciar a sus ambiciones imperialistas, como lo evidencia la geoestrategia planificada y seguida desde los estados más prepotentes del globo terrestre, que se reparten el Planeta y compiten por extender su esfera de poder económico, político y militar. Situación que favorece y acrecienta el interés de las grandes multinacionales por sobreexplotar y expoliar los recursos naturales de África. Continente que es el tercero en extensión, pero que posee el 30 por ciento de las materias primas más cotizadas del planeta. Preciado don de la naturaleza que despierta la codicia de la oligarquía plutocrática que se lucra manejando los hilos de las grandes corporaciones internacionales que exprimen las entrañas y saquean los recursos de una de las tierras, la africana, con mayor riqueza forestal, agrícola, mineral y pesquera del mundo. 

Reservas naturales, que sus habitantes necesitan, ya no sólo, para subsistir; sino también para disfrutar, en el presente, del derecho a una existencia digna con unas mínimas condiciones de bienestar; y para apostar, de cara al futuro, por un desarrollo humano, respetuoso y conservador del medio ambiente, enraizado en la tierra que les dio la vida, les alimenta y sustenta corporalmente, e inmerso en la cultura que les nutre intelectual y espiritualmente. 

Máxima convivencial que garantiza y fomenta la concordia y las relaciones de buena vecindad entre los pueblos, de cuya vital importancia deberíamos ser conscientes, en la sociedad occidental, y emplear todos los esfuerzos imprescindibles para hacerla realidad. Medios materiales, humanos y económicos, que tendríamos que utilizar, para reivindicar y apoyar el derecho consuetudinario, de los legítimos dueños, por tradición familiar y secular, a disfrutar de la posesión, y de los beneficios de la producción, de la tierra, en la que nacen, viven, cultivan y, en la mayoría de las ocasiones, también mueren. De lo contrario no habrá fuerza humana, ni sobrehumana, ni siquiera armada política, legal, judicial o militarmente que pueda frenar las oleadas migratorias 

Movimientos demográficos, tan antiguos como la presencia de la mujer y el hombre sobre la Tierra, a los que la forma de conservación de las tradiciones, más inmovilista, reaccionaria y destructiva contra todo tipo de mestizaje enriquecedor, innovador y creativo, la aterradora extrema derecha, concibe y trata como una amenaza para la supuesta inmaculada pureza de una identidad cultural, la occidental. Idealización que se ha forjado con la fusión y superposición, históricamente reconocida, de un amplio abanico de civilizaciones milenarias, que han dejado su huella indeleble, profunda e inefable a lo largo de los siglos en un continente, que ha sido habitado, asaltado y ocupado por infinidad de pueblos, que lo han hecho prosperar económicamente y florecer culturalmente. 

Poblaciones nómadas, que se han asentado en Europa o imperios que se han extendido por el continente más veces invadido y conquistado y que nos han dejado como legado un patrimonio cultural diverso, pero con un común denominador, occidental, que conforma la herencia, que transmitimos inconsciente e intergeneracionalmente. 

Legado, del que pocas veces nos sentimos orgullosos como lo patentiza el absoluto y desidioso desinterés que suscita en la generalidad del pueblo español el conocimiento de nuestro vasto y rico pasado histórico y cultural, del que exclusivamente nos acordamos para jactarnos de él cuando tenemos que mostrarlo frente a visitantes ilustres o turistas de otras latitudes a los que pretendemos impresionar. 

Herencia política, ideológica y filosófica, de la que somos depositarios, dejada en nuestras manos occidentales por todas las civilizaciones, culturas, corrientes de pensamiento y flujos migratorios, la mayoría de ellos de procedencia oriental, con los que hemos cohabitado, sin ir más lejos, en la Península Ibérica, en régimen de ocupación militar o coexistencia pacífica

Ideal de convivencia, este último, al que traicionamos cuando impedimos a un inmigrante el disfrute de los hitos logrados por nuestros antepasados en su lucha por alcanzar las libertades, de las que todavía gozamos, y por extender, además a nivel mundial, la justicia social y por universalizar el conjunto de principios democráticos, propugnados como un sistema de valores indiscutible e irrenunciable por la comunidad internacional.

Fundamentos que deben regir la convivencia entre iguales, independientemente de su origen geográfico, cultural o racial, y que violamos cuando arrojamos a un expatriado, en situación irregular, a la clandestinidad por el simple hecho de carecer de los documentos que acrediten su identidad y le autoricen a transitar o residir legalmente en el país de llegada. Destino, que en el caso de España, continúa siendo, a pesar del progresivo endurecimiento de la legislación en materia de inmigración, la puerta natural de entrada a la Unión Europea de la corriente migratoria procedente de África.

Movimientos migratorios frente a los que los estados o comunidades receptoras, desde siempre, han respondido manifestando una de estas dos actitudes, bien diferenciadas, la oposición o la inclusión. La primera alternativa, que descansa sobre la base de considerar el fenómeno migratorio como una invasión silenciosa y continua, tiende a rechazarlo, a criminalizarlo e incluso a enfrentarse a él. Elección absurda e irreflexiva que debería ser descartada definitivamente, puesto que ha sido demostrada, por la experiencia histórica, como estéril, debido a que no existe fuerza humana, por impotente, ni divina, por indiferente, capaz de detener el instinto de conservación y superación del género humano. Del mismo modo que no existe potencia económica, política o militar que pueda levantar vergonzosas alambradas de disuasión, de púas de acero, tan altas, ni infames muros de contención, de cemento, tan gruesos, contra las aspiraciones humanas, que los sueños no puedan derribar, atravesar o saltar, sobre todo cuando hablamos de dos de los más ancestrales anhelos de la mujer y el hombre, empanzando por cubrir sus necesidades primarias y acabando por conquistar y disfrutar del bienestar y la justicia social. 

Razón, por la que al primer mundo no le queda más remedio que abandonar su postura fascista elitista, y excluyente y decantarse por la segunda opción, la integración, y aceptar como mínimo la convivencia pacífica o como máximo la fusión con otras realidades étnicas y culturales que transformen y mejoren una sociedad, la occidental, en permanente cambio, que de blindarse contra influencias externas, acabará estancándose y corrompiéndose. 

Y para acabar, no olvidemos que resulta más costoso y menos beneficioso levantar y mantener una muralla que rodee a todo un continente, que simplemente abrir los brazos y entrelazarlos para construir redes de acogida, apoyo e inclusión, que den la bienvenida y el empujón inicial, a nuestros hermanos inmigrantes para que, al igual que cualquier ave migratoria, puedan volar por sí mismos en un espacio abierto, sin fronteras y sin leyes restrictivas, que coarten su libertad.

martes, 4 de junio de 2013

LOS INTERINOS DE MURCIA SE REBELAN CONTRA LA IMPOSICIÓN DEL CONSEJERO DE EDUCACIÓN


Desde el pasado día 3 de Junio, una nutrida representación del personal docente interino de la Región de Murcia está realizando su primera huelga indefinida.

Esta huelga viene motivada por la imposición de la nueva rebaremación de las listas de interinos, donde el Gobierno Regional, Constantino Sotoca en este caso, no ha negociado con las organizaciones sindicales ni con AIDMUR. Simplemente, como si de una dictadura se tratase, ha impuesto su ordenación como ellos han querido, sin contar con nadie…como acostumbran.


En el día de hoy se ha realizado una asamblea en el salón de actos de CCOO, donde se ha constituido el comité de huelga por los allí presentes. Se ha dictaminado una hoja de ruta que es la siguiente:

- 3 de Junio. A las 19:00 concentración en la Consejería de Educación. Posteriormente se han organizado grupos de trabajo. Se ha visitado el domicilio de Sotoca. Y se ha montado una acampada permanente en la Consejería de Educación.


- 4 de Junio. A las 10:00 concentración en la Asamblea Regional con motivo del debate de la Región. Y visita a los centros educativos de Cartagena.

- 5 de Junio. A las 08:30 caravana informativa por los centros de Murcia ciudad. A las 16:00 concentración en la Asamblea Regional donde se presentará una enmienda por el grupo parlamentario de IU sobre la rebaremación de las listas de interinos. Dentro de la asamblea habrá una representación de ellos. 

- 6 de Junio. A las 10:00 presentaremos un escrito en la consejería y concentración en ella. 

- 7 de Junio. A las 17:00 nos reuniremos en la Consejería de Educación para desplazarnos en grupo a Cieza, donde nos visita la Reina Doña Sofía, y previsiblemente el ministro de educación Wert.

- 8 de Junio. A las 16:00 nos concentraremos en la Consejería de Educación, para desplazarnos a Águilas con las tiendas de campaña. Acamparemos allí y esperaremos a nuestros dirigentes que vendrán al día siguiente para celebrar el día de la Región de Murcia. 

Y ésta es la hoja de ruta que tenemos marcada y nuestras movilizaciones para esta semana, pensando que es muy probable que se incluyan algunas más.

No cesaremos en nuestra huelga y en nuestro empeño hasta que las negociaciones se reabran para llegar a un acuerdo de interinos que le dé estabilidad al colectivo, hasta que la subida de las horas se eliminen o se dediquen a apoyos que no tengan como finalidad el despido de interinos, y hasta que la ratio de alumnos por aula no retroceda al año pasado.

Os animamos a los que aún no os habéis sumado a luchar con nosotros, a haceros fuertes y a estar al pie del cañón por vuestro trabajo, por vuestros alumnos y por la Educación Pública.

jueves, 30 de mayo de 2013

CULTURA LGTB: LA VENTANA A LA DIVERSIDAD AFECTIVO-SEXUAL.

Una vez conseguida la igualdad legal, el reto de combatir la transfobia, la bifobia, la lesbofobia y la homofobia tiene que hacerse, evidentemente, luchando en el mundo de las ideas. Educación y cultura son, en ese sentido, ámbitos privilegiados e imprescindibles en esta lucha.

La cultura LGTB es aquella que está hecha por creadores LGTB y que por tanto aportan, de manera necesaria, un modo determinado de posicionarse en el mundo. Es también la que se refiere a las creaciones que tienen que ver con cualquier aspecto del ser homosexual, bisexual o transexual; es cultura alternativa y en los márgenes, pero es también la cultura establecida.

Lo homosexual, lo transexual y lo bisexual tienen que introducirse en muchas de las disciplinas de la llamada cultura establecida, en la universidad especialmente.

España es uno de los pocos países occidentales que no tiene en sus universidades departamentos de estudios LGTB o queer, que no cuenta con centros de estudios especializados, que no apuesta desde sus instituciones por el desarrollo y mantenimiento de centros de documentación que conserven nuestro patrimonio documental.

Dado ese vacío, se presenta una oportunidad histórica y seguramente única, de que las organizaciones LGTB ayuden a generar, desarrollar y consolidar esos estudios. Para ello, sería aconsejable plantear a las Universidades la creación de un Instituto Interuniversitario de Estudios LGTB, que dé desarrollo académico al estudio de la realidad LGTB. Si no lo hacen, lo harán otros y será una oportunidad histórica perdida.

Pero no sólo en la universidad tenemos que trabajar. La cultura LGTB es también la propia de las y los creadores LGTB que quieren llevarla a la calle y que quieren apoyo, para que la cultura pierda el sesgo heterosexista que hasta ahora la caracteriza. Las organizaciones LGTB tienen que ser capaz de ofrecer también propuestas culturales que motive a la sociedad para pensar, cuestionar certezas, y trabajar nosotras y nosotros mismos, en definitiva, sobre nuestra propia visión del mundo.

viernes, 17 de mayo de 2013

HOMOFOBIA, CRUCIFIJOS Y 17 DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA LGTBFOBIA

Esta mañana me levanté temprano para revisar la prensa digital y echar un vistazo a las noticias relacionadas con el Día Internacional contra la LGTBfobia. Me escandaliza una vez más el alto número de países que criminalizan la diversidad sexual, el miedo y la tortura de muchas personas que no pueden vivir su orientación sexual en libertad, además de la hipocresía generalizada respecto al tratamiento que se le da a la homofobia.

Desde la llegada hace poco más de un año de un proyecto de ley que prohíbe la difusión de la "propaganda" gay entre los menores en Rusia, el aumento de la violencia contra los homosexuales se ha disparado. Además, Putin también ha supervisado un resurgimiento religioso con el que pretende otorgar a la Iglesia ortodoxa, difusor de que la homosexualidad es una de las principales amenazas del país, un mayor papel como autoridad moral. Recientemente, un joven de 23 años en la ciudad de Volgogrado fue torturado y asesinado al confesar su homosexualidad durante una noche de fiesta. Su cabeza fue brutalmente aplastada con una piedra de gran tamaño.

En Marruecos, al igual que en el resto del mundo árabe, la homosexualidad es aún un delito tipificado en el artículo 489 del Código Penal, que castiga con una pena de prisión de entre seis meses y tres años de cárcel y con multas de hasta 1.000 dirhams (unos 90 euros) “los actos licenciosos o contra natura con un individuo del mismo sexo”.

Brasil se convierte en el tercer país latinoamericano en legalizar el matrimonio igualitario. A diferencia de los otros dos, Argentina y Uruguay, la iniciativa partió de la propia Justicia y no del Parlamento.

El Senado del Estado de Minnesota (EEUU) votó a favor del matrimonio igualitario, que entrará en vigor a partir del 1 de agosto 2013.

Actualmente, las leyes de Zambia, prohíben todo tipo de relaciones homosexuales con penas de prisión de hasta 14 años. Pero el rechazo y la persecución a la homosexualidad no es un problema exclusivo de Zambia. Numerosos países africanos mantienen su particular forma de hostigar a la comunidad LGTB. Es el hecho de estados como Uganda, cuyo Parlamento mantiene una lucha continúa contra la comunidad internacional para imponer una ley que castigue con pena de muerte a los gais y lesbianas.

El régimen de Hanói (Vietnam) quiere situar al País comunista a la vanguardia en igualdad de derechos en Asia, por lo que está estudiando legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. De legalizar el matrimonio entre parejas de un mismo sexo, Vietnam, se convertirá en el primer país de Asia en hacerlo. Una zona donde naciones como Malasia consideran la sodomía un delito.

En Alemania, el Tribunal Constitucional ha emplazado al Parlamento (Bundestag) a aprobar una ley que equipare en materia fiscal a las parejas homosexuales. Esta regulación, atascada en el parlamento, deberá estar resuelta antes del 18 de junio.

Instituciones contra la LGTBfobia.

La oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha difundido un vídeo para mostrar su firme rechazo a las violaciones de derechos que sufren millones de personas por su orientación sexual o su identidad de género. El mensaje invita a todos los países ha luchar contra la discriminación hacia las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, pues como se recuerda en el vídeo, están obligados por la legislación internacional de los Derechos Humanos. En definitiva, los derechos de las personas LGTB son también Derechos Humanos.



En España, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales, FELGTB, se reúne el 17 de mayo 2013, Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, con la Defensoría del Pueblo de España a las 11 horas. Durante el encuentro, como justificación de la denuncia se hará entrega del informe “Acoso escolar por orientación sexual e identidad de género: Fracaso del Sistema Educativo” en el que se demuestra, a través del análisis de más de 20 estudios e investigaciones, la situación de vulnerabilidad que sufre el colectivo LGTB. El último de éstos afirma que el 17% de todas las víctimas del acoso homofóbico culmina su desesperanza en intento de suicidio. El informe prueba que tanto el Ministerio de Educación como las Consejerías autonómicas de Educación desobedecen la legislación y no garantizan la seguridad física y psicológica, el libre desarrollo ni la igualdad de oportunidades para homosexuales, transexuales y bisexuales. De manera simultánea, más de 50 organizaciones federadas presentarán ante las defensorías autonómicas, o los organismos homólogos, de las 17 comunidades autónomas y Melilla, el mismo informe.


Los partidos políticos en España y su actitud ante la diversidad afectivo-sexual.

El Partido Popular rechazó una propuesta no de ley presentada en la Asamblea de la Comunidad de Madrid por la diputada socialista Carla Antonelli aduciendo que en la Comunidad el problema del acoso escolar por LGTBfobia no existe y que las personas gays, transexuales, lesbianas y bisexuales están suficientemente protegidas por la ley.

El Ministro del Interior, Sr. Fernández Díaz, vuelve a asegurar que el matrimonio entre homosexuales no debe tener la misma protección que el heterosexual y los socialistas le acusan de tener un conflicto entre su fe y su cargo.

Unión, Progreso y Democracia pide al Gobierno un plan para combatir el acoso homofóbico entre los escolares.

El grupo parlamentario La Izquierda Plural registró en el Congreso de los Diputados la “Proposición no de Ley sobre el apoyo a la igualdad de lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales a través de la aprobación de una Ley Integral contra la LGTBIfobia y por el respeto a la diversidad sexo-genérica”. Ascensión de las Heras (diputada y portavoz de La Izquierda Plural en la Comisión de Igualdad), Boti García Rodrigo (presidenta de la FELGTB) y Alberto Hidalgo (coordinador federal de ALEAS-IU), acudieron al registro de iniciativas del Congreso para presentar esta propuesta, que será debatida en la Cámara Baja en los próximos meses.



Dicha proposición no de ley insta al Gobierno a la aprobación de una ley integral contra la discriminación por motivos de orientación sexual y de género. Entre todas las medidas se incluyen la creación de un observatorio de la discriminación por orientación sexual e identidad de género y una fiscalía específica contra la discriminación hacia la personas LGTB, la retirada inmediata de toda subvención pública a las entidades (públicas o privadas) que fomenten el odio o la discriminación hacia el colectivo, la inclusión efectiva del proceso integral de atención a personas transexuales en la sanidad pública, la implementación de programas para combatir el bullying o acoso escolar LGTBfóbico y el diseño de planes de fomento del empleo para las personas LGTB en riesgo de exclusión laboral.

El PSOE plantea una campaña de sensibilización e iniciativas en el Congreso para prevenir y evitar el acoso escolar por motivos de orientación sexual.

La conquista de la IGUALDAD.

Hay quien asegura que la homofobia no existe, que hay suficiente legislación que ampara a todos los ciudadanos por igual, sin embargo, los estudios más recientes presentados por distintas instituciones y organizaciones pro-derechos LGTB vuelven a señalar a la homofobia como el principal problema social no resuelto de nuestro siglo.

Por esa razón, los activistas tenemos la obligación de recordar a las administraciones públicas su obligación de garantizar la igualdad e impulsar cualquier acción tendente a eliminar la discriminación por razón de orientación sexual.

Yo, que llevo mucho tiempo viviendo en Murcia, he comprobado que durante todo el tiempo que el Partido Popular de la Región de Murcia ha dirigido los destinos de esta tierra, se ha invisibilizado al colectivo LGTB con su hipocresía, mirando para otro lado y haciendo simplemente nada. En el ámbito nacional, sabemos sobradamente que el Partido Popular nunca reconocerá la igualdad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, más bien, seguirán invisibilizando, estigmatizando, criminalizando a un colectivo social que ha sufrido durante demasiados años el rechazo social y legal, y que jamás reconerá la igualdad real del colectivo LGTB, actuando contra toda iniciativa tendente a considerarlo como un sector social con los mismos derechos que el resto de los españoles.

Los muros persisten sobre los cimientos del pensamiento conservador, intolerante, discriminatorio... son tan altos y gruesos que harían falta siglos para alcanzar la igualdad real de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.

Pero no estamos solos. Muchas mujeres y hombres, de forma anónima, unen sus esfuerzos y su trabajo para que este mundo sea más justo y más igualitario, para que amar no sea un delito.



~Nony~